Endorfinas, cómo liberarlas para ser más feliz

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Descubre lo sencilla que puede ser la felicidad simplemente aprovechando y conociendo nuestra propia droga de la felicidad interna las endorfinas, descubre cómo liberarlas para ser más feliz.

Redacción Mundo Nuevo

Las endorfinas son neurotransmisores producidos por la glándula pituitaria de forma natural. Son las encargadas de producir sensaciones de bienestar, ya que combaten el malestar y disminuyen las sensaciones dolorosas. Las endorfinas son neurotransmisores producidos por la glándula pituitaria de forma natural. Son las encargadas de producir sensaciones de bienestar, ya que combaten el malestar y disminuyen las sensaciones dolorosas.

Las endorfinas pueden ser la medicina interior indispensable, que puede ayudar a mejorar la función de todo el organismo. Pueden considerarse como “moléculas de la felicidad”, puesto que un estado de ánimo positivo o realizar ciertas actividades puede ayudar a liberar estas sustancias.

La oportunidad de conseguir esta “dosis de alegría” está en nuestro universo interior, que siempre puede estimularse. Aprender a controlar nuestras emociones, junto con la ejercitación psicológica y la actitud proactiva, son el portal a la salud, al alcance del cerebro, sobre la base de la propia sabiduría interior.

Qué son las endorfinas

Las endorfinas son neuropéptidos o cadenas proteicas en miniatura liberadas a través de la médula espinal y del torrente sanguíneo. Estas son opiáceos naturales del organismo que pueden ser hasta 20 veces más potentes que los medicamentos contra el dolor vendidos  en las farmacias e incluso pueden tener efectos como el ibuprofeno, pero sin los efectos no deseados para nuestro cuerpo.

A continuación, mencionamos seis maneras sencillas y prácticas de estimular las endorfinas:

El ejercicio físico

La mejora del estado de ánimo y, por lo tanto, de la autoestima es un beneficio psicológico clave de la actividad física regular. Al hacer ejercicio, el cuerpo libera sustancias químicas llamadas endorfinas. Estas endorfinas interactúan en el cerebro con los receptores que reducen su percepción del dolor.

Las endorfinas también provocan una sensación positiva en el cuerpo, similar a la de la morfina. Por ejemplo, la sensación que sigue a una carrera o entrenamiento es a menudo descrita como “eufórica”.

Ese sentimiento, conocido como “subidón de corredor”, puede ir acompañado de una actitud positiva y energizante en la vida.

Aprender a controlar nuestras emociones, junto con la ejercitación psicológica y la actitud proactiva, son el portal a la salud, al alcance del cerebro, sobre la base de la propia sabiduría interior.

Las endorfinas actúan como analgésicos, lo que significa que disminuyen la percepción del dolor. También actúan como sedantes. Se fabrican en el cerebro, en la médula espinal y en muchas otras partes del cuerpo y se liberan en respuesta a sustancias químicas del cerebro llamadas neurotransmisores.

Los neuroreceptores a los que se unen las endorfinas son los mismos a los que se unen algunos medicamentos para el dolor. Sin embargo, a diferencia de la morfina, la activación de estos receptores, generada  por endorfinas del cuerpo, no conduce a la adicción o dependencia.

Cuando ejercitamos nuestro cuerpo, el corazón se acelera y aumenta la temperatura corporal. A causa de este esfuerzo y para disminuir la fatiga muscular, la hipófisis aumenta la producción de endorfinas. Este neurotransmisor aumenta nuestra sensación de alegría, de bienestar y de tranquilidad.

El ejercicio regular ha demostrado reducir el estrés, proteger de la ansiedad y de los sentimientos de depresión, aumentar la autoestima y mejorar el sueño.

El ejercicio también proporciona estos beneficios adicionales para la salud: fortalece el corazón, aumenta los niveles de energía, disminuye la presión arterial, mejora el tono muscular y la fuerza, consolida y fortalece los huesos, ayuda a reducir la grasa corporal y genera una imagen de estar saludable y en forma.

Las caricias

Los besos y abrazos estimulan la descarga de endorfinas, además de las feromonas, que son hormonas que aumentan el atractivo de la persona y cautivan a la pareja. La combinación de estas dos hormonas produce una situación de intenso placer, durante y después de la relación íntima.

Los besos y abrazos estimulan la descarga de endorfinas.

Un buen abrazo, que genera un buen flujo de endorfinas, afecta claramente al cuerpo: se reduce la presión arterial, lo que es especialmente de ayuda si la persona está ansiosa; se reduce el cortisol (la hormona del estrés), lo que permite una mayor calidad de sueño; ayuda a aumentar las conexiones sociales y un sentido de pertenencia.

Debido a estos resultados, no es sorprendente que los estudios también hayan demostrado que las parejas que abrazan más tienen mayores probabilidades de permanecer juntos. Algunos informes incluso han probado que los abrazos pueden reducir el dolor. Eso sí hay una cuestión importante: tiene que ser un buen abrazo, lo que significa que debe durar por lo menos 20 segundos.

La risa

La risa se promueve regularmente como fuente de salud y de bienestar, pero ha sido difícil de precisar exactamente por qué se siente tan bien reír hasta que duela el estómago. La respuesta, según Robin Dunbar, psicólogo evolucionista de Oxford, no es el placer intelectual del humor cerebral, sino el acto físico de la risa.

Los esfuerzos musculares simples involucrados en la producción del conocido, “ja, ja”, señaló Dunbar, provocan un aumento de endorfinas, sustancias químicas del cerebro conocidas por su efecto de bienestar. Basta con esbozar una sonrisa para que nuestro cuerpo comience a segregar endorfinas, especialmente encefalinas.

El contacto con la naturaleza

Este nos llena de energía y de buen humor. La atmósfera que se respira en la naturaleza, ya sea en el campo o en la playa, cargada de iones negativos, estimula las hormonas de la felicidad. Un paseo armonioso, en donde se respira aire puro tranquilamente, sin agitación, provoca una disminución de los pensamientos de preocupación que agobian a la persona.

En un estado más tranquilo, se genera bienestar y eso trae consigo la segregación de las endorfinas.

Masajes, meditación y yoga

Las endorfinas se segregan con mayor facilidad y en mayor cantidad cuando nuestra mente está relajada. Es muy recomendable practicar relajación por medio de prácticas como la meditación, el yoga y el tai-chi. El masaje provoca grandes descargas de bienestar, pues las terminaciones nerviosas trasmiten el roce de las manos sobre la piel hasta el cerebro activando la secreción de hormonas de la felicidad.

La música melódica

Todos disfrutamos escuchar música, pero si es solo escucharla de fondo, los expertos dicen que no va a funcionar en el cuerpo ni en la mente. Para experimentar verdaderamente la música es necesario escucharla activamente, no pasivamente.

“Si escuchas música activamente, esta canaliza y entrena ciertas acciones en el cerebro, que creo que son beneficiosas”, señala el doctor Crookes, cirujano bariátrico y músico. La música provoca una importante liberación de endorfinas, lo que permite una disminución de la frecuencia cardiaca y respiratoria, así como una relajación muscular también importante.

Ciertos estudios muestran que la música puede ayudar a las personas para que se recuperen del dolor y reduce la necesidad de medicamentos después de la operación. Otro estudio revela que la música puede reducir la ansiedad de los pacientes antes de la cirugía. Los pacientes mencionan que la capacidad de la música para modificar su estado de ánimo puede ser muy beneficiosa.

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