El doctor español Manuel Sans Segarra no solo es una eminencia en cirugía digestiva, sino que desde hace décadas se ha posicionado como uno de los referentes científicos en la investigación de experiencias cercanas a la muerte. Desde esa mirada, plantea la importancia de la supraconciencia, una conciencia que tendría una continuidad fuera del cerebro y que persiste después de la muerte física. Compartimos parte de una conferencia impartida en Barranquilla, Colombia, el 14 de diciembre de 2025, donde el doctor explica qué nos enseña el proceso de la muerte como transición.
Miembro de la Real Academia Europea de Doctores, el cirujano español Manuel Sans Segarra, nos habla de las experiencias cercanas a la muerte, las cuales ha abordado durante décadas por medio de su experiencia médica directa y observación clínica, desmontando algunas de las creencias más arraigadas de la neurociencia convencional. Luego de sus investigaciones, una de las conclusiones que destaca es que la conciencia no puede reducirse únicamente a la actividad cerebral, por lo que plantea la existencia de una conciencia no local, o Supraconciencia, que trasciende al cuerpo físico. Un testimonio riguroso que conecta ciencia, experiencia y sentido profundo de la vida, y que invita a replantearse qué somos realmente y qué ocurre más allá de la muerte.
¿En qué cambia la vida de una persona que ha tenido una experiencia cercana a la muerte? En una conferencia dada en diciembre de 2025 en Barranquilla, Colombia, el médico comenta que al cambiar su concepción existencial antes de las experiencias cercanas a la muerte, la persona se valora como cuerpo y mente. “La identidad es el ego y el ego es la definición externa nuestra, depende del entorno material, entonces su dinámica vital es conseguir éxitos, fama, riqueza, poder. En el momento que se tiene una experiencia cercana a la muerte y la persona contacta con su realidad existencial, se da cuenta que es cuerpo, mente y espíritu. Y su realidad es el espíritu, que está totalmente por encima del ego”, indicó.
Explicó que si bien al ego lo necesitamos para vivir, ya que nos proporciona el plan vital del día a día, es importante controlarlo porque si no se hipertrofia, se hincha y entonces nos domina. “Por lo tanto, la persona que tiene una experiencia cercana a la muerte, rige su dinámica vital por su nueva concepción existencial, que es la supraconciencia”, recalcó. Agrega, además, que al tener una ECM todo cambia: “Son personas que les gusta el silencio, la tranquilidad, la naturaleza; buscan la música, las imágenes, la naturaleza, la pintura. Es decir, buscan algo que les mueva su interioridad. Todo lo material pasa a ser secundario, como un medio necesario. No hemos de desechar el progreso científico que nos proporciona muchas ventajas, pero no tiene que ser nuestra finalidad en la vida. Son medios para vivir, para hacer nuestro camino”.
El Dr. Segarra explicó que las personas que han tenido una ECM se vuelven empáticas, altruistas, bondadosas, como dijo la Madre Teresa de Calcuta, «el que vive sin servir no sirve para vivir». De este modo, vivir una de estas experiencias cambia algo para siempre, y las convierte en personas que se rigen con esta nueva dinámica: “Se nota enseguida y también son personas lanzadas, no tienen miedo. El ego nos hace tener miedo. Cuántas personas están en un trabajo, en una dinámica vital que no les satisface, pero por miedo no cambian, no buscan situaciones nuevas. Esto es el ego que les frena. Esta gente no tiene miedo. Son gente que se aventuran porque esto les ayuda a evolucionar, y ellos saben que lo que tienen que hacer es evolucionar, ir eliminando cada obstáculo. Es una enseñanza en nuestro camino”.
Llegar a la supraconciencia
Si bien las ECM han demostrado ser un conducto hacia la supraconciencia, ésta se puede alcanzar también de manera consciente. De hecho Manuel Sans Segarra realiza continuamente un llamado a controlar el ego. Porque para alcanzar la supraconciencia de manera consciente la clave está en hacerlo a través del altruismo, la bondad. Buscar ese camino por el solo hecho de aprender.
Esto se puede hacer a través de técnicas de meditación. También, desde el punto de vista religioso, a través de la oración devota y profunda, es decir, a través de centrarse en el contacto íntimo con lo divino, en silencio, con tranquilidad, sin ruidos. “En aquel momento usted está centrando su pensamiento; y con el tiempo, lo que está haciendo es controlar el ego. Es lo que hay que hacer, controlar el ego. Y en el momento [en] que usted lo consiga, contactará primero [con] poquitos destellos [de esa supraconsciencia], pero [que] cada vez serán más frecuentes y con más tiempo de duración”, invitó.
Para aprender a vivir con el ego es necesario contactar con la supraconciencia. Cuando uno lo logra, indicó el investigador, no solo mejora la vida anímica, sino que mejora la física, porque se controla el estrés. “El estrés provoca la respuesta neuroendocrina a la agresión; provoca la liberación de catecolaminas, adrenalina o noradrenalina y cortisol. Por eso el estrés continuado es tremendamente lesivo a nuestro organismo”, comentó. Y agrega que, de hecho, más del 90% de las enfermedades de nuestra sociedad tienen este origen.
“Este es el problema que hay, que la vida cuando se estructura sobre el ego y el materialismo aboca a situaciones de desesperanza, de falta de felicidad, momentos de placer, pero [que] son efímeros; y después sigue el sufrimiento; y al final la gente ni es libre ni es feliz”, afirmó Manuel Sans Segarra, finalizando su conversación haciendo un llamado a procurar convivir con nuestro ego y buscar nuestra supraconciencia. Un camino que necesita concentración, constancia, voluntad, silencio, quietud. “Insistan, insistan, insistan. Cada día hay que hacerla. Que forme parte de nuestra vida”, concluye con entusiasmo.
Sigue leyendo en la Edición N°138 de Revista Mundo Nuevo.

El Dr. Manuel Sans Segarra (1943) es un destacado cirujano español, exjefe de Cirugía Digestiva del Hospital de Bellvitge y doctor cum laude por la Universidad de Barcelona. Reconocido por su rigor científico, ha centrado su carrera reciente en la investigación y divulgación de la supraconciencia y las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM), tras publicar el éxito de ventas La Supraconciencia existe (2024).
Fuente:







