Pese a no estar regulada, durante 2018 la medicina no convencional o complementaria más demandada en el sistema público de salud fue la Terapia Floral, llegando a 45.405 hombres y mujeres de distintas edades que se atendieron bajo esta modalidad.

Alejandra Vidal de la Cerda, 2019-08-27

La medicina tradicional, no convencional o complementaria se ha utilizado para prevenir y tratar enfermedades desde que existen registros, sobre todo cuando las patologías se vuelven crónicas y cuando las personas desean tratarse desde una mirada integrativa, comprendiendo la responsabilidad personal que existe detrás de cada enfermedad que nos aqueja.

Su proliferación tiene que ver con un nuevo enfoque en salud que considera todas las dimensiones del ser humano, tanto en su ámbito físico, social y mental, como también emocional y espiritual, lo cual invita a integrar en tratamientos actuales otras miradas provenientes de sistemas ancestrales que posibiliten estimular y facilitar una sanación completa y profunda, y no sólo de síntomas.

 

Así, hablamos de medicina tradicional o ancestral, no convencional, complementaria o incluso “alternativa” cuando nos referimos a prácticas que no forman parte de una determinada zona geográfica o de la tradición, no existiendo una integración de dichas herramientas al sistema sanitario de un país. También considera el rescate de la medicina tradicional proveniente de pueblos originarios de un determinado país.

La OMS como promotor de la medicina tradicional

Por años hemos visto como en Chile comenzaron a masificarse los tratamientos complementarios, a los cuales sólo un porcentaje de la población podía acceder de forma privada.

Consciente de esta realidad y de los aportes que puede hacer la medicina tradicional, la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo un llamado en sus Estrategias sobre medicina tradicional 2002-2005 y 2014-2023 para que los Estados regularan e incorporaran las medicinas complementarias en sus sistemas públicos, sobre todo en aquellos lugares en donde la tradición y los conocimientos suelen ser la única fuente de tratamiento.

Así, nuestro país comenzó a reconocerlas durante el 2005, año en el cual el ministerio de Salud promulgó el Decreto N° 42 que regula las prácticas médicas alternativas como profesiones auxiliares de la salud con el fin –desde la visión del Ministerio de Salud- de resguardar la seguridad y calidad de las terapias que se ofrecen a la población en centros y hospitales públicos, entregando a la población la opción de atenderse bajo una medicina integrativa y con los profesionales idóneos para implementar cualquiera de las herramientas que forman parte de la medicina no convencional.

 

Para el médico y terapeuta floral, Ricado Orozco, la población de todo el mundo tiene derecho a que las terapias naturales estén integradas en los sistemas públicos de salud. “La OMS, establece en su Estrategia sobre Medicina Tradicional 2014-2023 que esto ocurra. También habla de las medicinas ancestrales, y Chile tiene un gran patrimonio histórico en este sentido”, explica.

“En las experiencias que he tenido al integrar terapias naturales con medicina convencional, los resultados son satisfactorios. La Medicina tiene que abrirse a una visión más humanista y amplia, más espiritualizada. Lo que hay que entender es que la salud no es, ni puede ser, patrimonio de la Ciencia o de la Medicina, sino de la Antropología y de la vida cotidiana de las personas. Y todavía queda un largo camino por recorrer”, añade Orozco, quien desde 1992 se desempeña como terapeuta floral y desde 1998 trabaja sólo formando profesionales y escribiendo libros sobre el tema.

En la actualidad 15 son las terapias que forman parte del sistema público de salud donde, y pese a los 14 años de trabajo que llevan distintas mesas a nivel estatal, sólo la acupuntura, naturopatía y homeopatía son reconocidas oficialmente como terapias auxiliares.

Estas en total suman 34.282 profesionales que entregan las terapias, con 27.625 que hacen acupuntura, 1.078 homeopatía y 5.579 naturopatía. En cuanto a las terapias no reguladas, la terapia floral es la que más profesionales tiene trabajando en el sistema, con 33.874.

Entre los profesionales que entregan los 15 tipos de terapias podemos encontrar en su mayoría terapeutas complementarios, seguidos por médicos, psicólogos, kinesiólogos y enfermeros. En tanto los odontólogos, tecnólogos médicos y fonoaudiólogos son los profesionales que menos entregan este tipo de terapias.


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La terapia floral

Según estadísticas entregadas por el Ministerio de Salud, correspondientes a todo el año 2018, la terapia floral es la medicina tradicional más utilizada en el sistema público de salud, con 45.405 personas que la recibieron durante el 2018.

Le sigue de lejos la acupuntura, con 30.918 tratamientos y luego el yoga, con 11.009.

En resumen, las terapias no reguladas suman un total de 1.503.953 atenciones, mientras que las no identificadas llegan a las 921.782 técnicas y a 705.849 las terapias reguladas.

Pese a las cifras, hoy en día la terapia floral no cuenta con regulación, esto es, sus profesionales no tienen acreditación oficial.

 

Al respecto Mónica Galanti, pediatra, nefróloga, terapeuta floral y médico sintergético, quien ejerce el cargo de Encargada de medicinas complementarias en la división de gestión de redes asistenciales del Ministerio de Salud, comenta que el ministerio de Salud desde hace muchos años viene trabajando para el reconocimiento y regulación de prácticas complementarias, considerando que el uso por parte de la población es cada vez más alto.

“Desde el año 2018 tenemos un registro estadístico mensual que nos muestra de forma concreta y objetiva la cantidad de personas que ocupan medicinas complementarias y qué tipo de medicinas. También nos informa cómo los establecimientos de salud han ido intentando dar respuesta a esta demanda, ofreciendo también prácticas complementarias a través de voluntariado o de los propios funcionarios de los establecimientos, que en sus horas fuera de la atención las ofrecen. Bajo esta realidad el Ministerio busca hacerse parte con el objetivo de poder asegurar el acceso equitativo y ofrecer estas prácticas de fortalecimiento de la salud, de forma segura y con calidad”.

Junto a esto, Galanti explica que a nivel ministerial se ha trabajado en una política nacional de medicina complementaria, que actualmente está en etapa de revisión. “Lo mismo con orientaciones técnicas que hablan de la forma o cómo debieran entregarse estas prácticas, tanto en hospitales como en centros de atención primaria. Estarían listas y por difundirse entre octubre y diciembre de 2019”.

Pero el trabajo no se queda ahí, ya que Galanti comenta que parte del trabajo también ha sido entregar cursos a funcionarios de establecimientos de salud, con el fin de que conozcan el paradigma y respeten al usuario cuando consulta por medicinas complementarias. Junto a esto, se está trabajando en un manual que informe al usuario.

En cuanto al reconocimiento concreto de la terapia floral, ya se acordaron los criterios de formación y certificación, especialmente desde el punto de vista ético en la atención, donde, así como la medicina convencional no debería entrometerse en la medicina complementaria, tampoco la complementaria debería intervenir diagnósticos y tratamientos médicos.

Cómo funciona la terapia floral

Pero ¿cómo funciona la terapia floral? Para Ricardo Orozco la terapia floral o las flores de Bach actúan ayudando a equilibrar los distintos planos que conforman el ser humano: mental, emocional, físico y espiritual.

“Lo más probable es que las esencias florales actúen como un password que conecta un patrón de información (o arquetipo de sanación) existente en lo que los cuánticos llaman el campo unificado de información, con nuestro cuerpo, en el que a su vez están presentes estos arquetipos. Por ejemplo, la toma o aplicación local de Crab Apple, reconecta nuestro cuerpo con el arquetipo de la purificación o limpieza, Scleranthus con el de la estabilidad, y así sucesivamente. De esta forma, las Flores de Bach actúan como catalizadores o resonadores (el mencionado password) de una información que está en el espacio, a través de esa «WiFi» vital, con los diferentes programas que tenemos instalados en nuestro sistema energético. Programas que, por algún problema o bloqueo, necesitan ser activados o, cuanto menos, actualizados”, explica Orozco.

La mayoría de las terapias complementarias se financian a través de recursos públicos que forman parte de los presupuestos que se entregan a los hospitales para financiar su operación, por lo cual las atenciones y su financiamiento depende de los 29 Servicios de Salud que manejan la red hospitalaria y de atención primaria.

Entre las patologías más frecuentes que reciben un tratamiento alternativo se encuentra la salud mental, morbilidad y rehabilitación, mientras que la hospitalización domiciliaria, cáncer y salud oral, que son las que menos tienen atenciones de este tipo.

Al respecto Orozco explica que la terapia floral es perfectamente compatible con cualquier otro tratamiento. “De hecho, siempre las Flores de Bach tienen algo que ofrecer, algo que mejorar. A veces pueden ser un tratamiento de fondo, otras se ofrecen como un complemento a un tratamiento principal. Hay en esto una versatilidad y una generosidad infinita en el trabajo de Edward Bach. En mi caso, como trabajé en servicios de asistencia médica a domicilio, utilizaba sobre todo fórmulas de emergencia que resultaban muy efectivas. Lo grandioso de la terapia floral es que además de ser una medicina del alma, ofrece una serie de soluciones tipo botiquín doméstico para una gran cantidad de situaciones cotidianas”, comenta.

Junto a esto, explica que los niños, animales y plantas son especialmente receptivos a las Flores de Bach. Normalmente se debe entrevistar previamente a los padres y después al niño o niña, proponiendo algún tipo de juego. “Sería muy importante poder tratar también a los padres, o al menos también a la madre, pero no siempre esto es posible. Casi siempre los problemas del niño están relacionados con lo que pasa en casa”, acota.

Terapias complementarias: situación en España

 

Ricardo Orozco comenta que en la actualidad su país atraviesa por una situación difícil, ya que según el médico el Gobierno y los medios más poderosos de comunicación, han emprendido una cruzada contra las terapias naturales.
“Yo creo que esto es el resultado, precisamente, del auge que habían tomado en mi país. Lo más escandaloso es que en noviembre de 2018, el Gobierno de España publicó un plan para combatir lo que ellos llaman “pseudoterapias”. Leer el susodicho plan es un atentado a la inteligencia y nos hace retroceder varios siglos, a esa España tenebrosa y oscurantista de la Inquisición. También está claro que no se trata solo de una rabieta reaccionaria, sino también del resultado de los intereses de la industria farmacéutica. Y en esta lucha por la imposición de un pensamiento sanitario único, donde el medicamento sea la única alternativa posible, es increíble como la derecha y la izquierda se dan la mano”.

Ante esto, muchos terapeutas, asociaciones y usuarios se han unido para defenderse de los ataques, interponiendo denuncias contra periodistas y contra ministros que han perpetrado el “plan” contra las terapias naturales, lo cual se dirimirá en los tribunales.

A su vez, Orozco comenta que entre las terapias más divulgadas en España está, por supuesto, las flores de Bach, Homeopatía, Acupuntura, Osteopatía, Reiki y la Quiropraxia.

Ricardo Orozco visitará Chile durante noviembre de 2019, para enseñar sobre el Patrón Transpersonal y las aplicaciones locales de las Flores de Bach.

Más informaciones en:
www.medicinavibracional.cl/cursos


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