Parece que millones de personas y miles de millones de dólares perseguían algo que la “comunidad científica” consideraba verdadero, pero que no lo era.

John L. Petersen

Durante los últimos 12 años, la Tierra no se ha calentado significativamente. Contrario a la virulencia de los
medios, de los políticos y de las películas, no ha habido un calentamiento global como el que nos anunciaron
amenazadoramente. Esto es refrendado por la cita reciente de la cadena MSNBC: Alerta: ‘James Lovelock, el
científico de Gaia, cambió totalmente de opinión: “¡Fui ‘alarmista’ con respecto al cambio climático y también lo fue Al Gore! El problema es que no sabemos qué está haciendo el clima. Pensábamos que lo sabíamos hace 20 años”.

Un investigador científico amigo mío hizo una lista de 20 razones para no hacer nada con respecto al calentamiento global.

El mundo no se está calentando tan rápido como predijeron. No existe una razón científica para que ello ocurra.
Incluso si el mundo llegase a calentarse tan rápido como predijeron, sería mucho más costo-efectivo adaptarse
de manera localizada a cualquier consecuencia adversa del calentamiento futuro que gastar cualquier dinero hoy. La ciencia sigue vigente, Al Gore está equivocado, el juego ha terminado y el miedo ha de acabarse.
He aquí 20 razones para no hacer nada con respecto al calentamiento:

••Hace una generación, el Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático (IPCC), en 1990, entregó cálculos estimados bajos, medios y altos sobre cuánto calentamiento podría
haber en nuestros días. La medida actual, concreta, está por debajo del cálculo más bajo basado en un modelo
del IPCC. Los modelos y el “consenso” se equivocaron.
•• Los modelos y el “consenso” se equivocaron, porque los 7 parámetros claves en la ecuación fundamental de la sensibilidad climática –el forzamiento radiativo de CO2, el parámetro de sensibilidad de Planck y cinco “retroalimentaciones de temperatura” –no han sido medidas y no son medibles, son desconocidas y no son conocibles. Los modelos que constituyen la base del “consenso” son simplemente conjeturas.
••El IPCC admite que el clima es un objeto matemáticamente caótico, de manera que “la predicción a largo plazo
de los estados futuros del clima no es posible”, ya sea mediante cálculos graficados con puntos rodeados de
barras de desviación estándar o, a través de los intentos del IPCC en las distribuciones de probabilidad.
••El borrador final de los científicos para el segundo Informe de Evaluación del IPCC, en 1995, claramente señaló
cinco veces que no era perceptible ninguna influencia humana en el clima y que no se sabía cuándo sería perceptible. A solicitud del IPCC, un solo científico reemplazó las cinco afirmaciones con un argumento único
señalando lo contrario. El “consenso” es el consenso de un solo hombre. Ambos están equivocados.
••Aristóteles, hace ya 2300 años, dijo que el argumento del consenso era una falacia lógica. Si nos dicen que
muchas personas afirman que ellos creen que algo es de cierta manera, eso no es evidencia de que muchos
digan que ellos lo creen, aún menos de que ellos lo creen, y aún menos de que eso sea así. La ciencia se basa en la evidencia y no en el recuento de personas.
•• La noción de que los expertos están en lo correcto es la falacia de Aristóteles sobre el argumento de la autoridad. Si nos dicen que los expertos creen que algo es de cierta manera, eso no es evidencia de que su reputación sea merecida, menos aún de que ellos actúan en concordancia con ello, y menos aún de que lo que aseveran sea verdadero. La ciencia no se basa en las especulaciones de los “expertos”, aunque sea rentable, sino en la evidencia científica.
••El tercer Informe de Evaluación en 2001 señalaba que no había un período de calor medieval, pero el gráfico
del IPCC con las temperaturas de 1000 años ha quedado expuesto como un fraude científico. Artículos de más
de 1000 científicos, en más de 400 instituciones, en más de 40 países, proporcionan evidencia concluyente y
concreta de que el período de calor medieval fue real, global y más caluroso que el tiempo presente.
••Mediante un truco estadístico que el IPCC se ha negado a justificar o corregir, el cuarto Informe de Evaluación,
en 2007, decía que el mundo se estaba calentando aún más rápidamente y que nosotros éramos los culpables. No es así y no lo somos.
••El informe sobre el Estado Climático de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), en 2008,
decía que se comprobaría que los modelos estaban equivocados si no había calentamiento global por 15 años. No ha habido calentamiento global por 15 años, por lo tanto los modelos están equivocados.
••Por seis décadas, desde 1950, el mundo se ha calentado a una tasa equivalente a un poco más de 1° C por siglo. Sin embargo, el IPCC predice 3° C para el siglo 21. Eso es tres veces lo observado realmente.
••El nivel del mar en los últimos 8 años ha aumentado a una tasa equivalente de sólo 3,3 cm/siglo.
•• Los 50 millones de “refugiados climáticos” que las Naciones Unidas, con seguridad y firmeza, predijeron para el 2010 no existen.
•• La actividad de huracanes en los años 2010 y 2011 fue la más baja en los 30 años de registros satelitales.
•• La pérdida del hielo marino en el Ártico es ampliamente compensada con las ganancias en el hielo marino Antártico, pues la Antártica se ha enfriado.
••El IPCC señaló que los glaciares del Himalaya desaparecerían en 25 años. Ya reconoció que estaba equivocado. Ha habido escasa o nula pérdida del hielo en el Himalaya en las décadas recientes.
•• Las cifras del gobierno del Reino Unido indican que el costo de acción para prevenir el calentamiento global es más del doble del beneficio. La verdadera proporción costo/beneficio es 10-100 veces peor.
••Ninguna política para mitigar el calentamiento mediante impuestos, comercio, regulación, reducción o
reemplazo de las emisiones de CO2 será costo-efectiva basándose exclusivamente en el beneficio del bienestar
a partir de la mitigación climática. Puesto que la prima excede con creces el costo del riesgo, no asegura nada.
•• Las estrategias de mitigación del CO2 suficientemente accesibles como para financiarlas no serán efectivas;
las estrategias suficientemente costosas como para ser efectivas no serán accesibles. En ese caso, sería mejor la adaptación local (si es que es necesario).
••El borrador fallido del Tratado de Copenhagen de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio
Climático (CMNUCC), utilizando el clima como pretexto, habría establecido un “gobierno” mundial no electo, con vastos poderes. El acuerdo de Cancún creó casi 1000 burocracias de gobierno mundial. El borrador del acuerdo de Durban habría dado derechos legales a la Madre Tierra, habría establecido una corte internacional del clima contra las naciones occidentales, y habría dividido por la mitad la concentración de CO2 a 200 ppmv (partes por millón en volumen), matando plantas, animales y seres humanos al por mayor.
• Los molinos de viento matan por sobre el millón de aves y murciélagos poco comunes y destruyen el medioambiente rural. Miles de kilómetros cuadrados de China han sido dañados por el proceso de ácido para extraer las tierras especiales, como el neodimio, que van a parar a las baterías de los autos eléctricos y a los generadores de los molinos de viento (2 toneladas de Nd por molino de viento). Los monocultivos de aceite de palma para biocombustibles se encuentran entre los destructores más grandes de los bosques en todo el mundo. Jean Ziegler, Relator Especial sobre el Derecho a la Alimentación de las Naciones Unidas, dijo en 2007: “Cuando millones pasan hambre, el desvío de los alimentos hacia los biocombustibles es un crimen contra la humanidad.” En la actualidad, la mayor amenaza para el medioambiente es el ambientalismo.

Los 50 millones de “refugiados climáticos” que las Naciones Unidas, con seguridad y firmeza,
predijeron para el 2010 no existen.

Manipulación de la información

Por lo tanto, parece que millones de personas y miles de millones de dólares perseguían algo que la “comunidad
científica” consideraba verdadero, pero que no lo era. Esto es el doble de lo que sucede ahora, si es que no se ha enterado del comentario de Lovelock de que el hoyo de ozono era un fiasco similar.

Por lo tanto, la pregunta ahora es: frente a toda la información en el ambiente y a los egos, ¿cómo determinamos lo que es verdadero o no?

Permítanme probar lo siguiente. ¿Qué pasaría si les dijese que los automóviles son peligrosos, porque un auto que viaja a 100 kilómetros por hora podría matar a más de 100 personas y, por lo tanto, debiera conducirse, por ejemplo, a no más de 50 kilómetros por hora?

Si pensó en el tema un poco, probablemente regresaría y me diría: “Un momento. ¿Qué quiere decir con que un
auto que viaja a esa velocidad podría matar a más de 100 personas? Eso no tiene sentido.” Si luego le dijese que si juntara a 50 personas hombro con hombro y espalda con estómago, los amontonara en la esquina de una estructura de concreto reforzada y colocase otras 50 personas sentadas sobre los hombros de las anteriores, y luego condujera un auto contra ellos y lo pusiese en un resbalín, de manera que los impacte a lo ancho, la cantidad de energía producida por la masa en movimiento podría claramente ser una fuerza suficiente para matar a 100 personas. ¿Qué diría usted? Si fuera yo, respondería: “pero no es así como funciona la vida. Eso es casi imposible. Usted no está jugando limpiamente. No está siendo honesto.”

Pero ese tipo de manipulación de la información es la que pareciera estar ocurriendo, en parte, al menos, con la
preocupación mundial del calentamiento global que recorre el planeta.

El gran engaño del calentamiento global
(The great global warming swindle)

Documental realizado por la televisión británica en 2007. Producido por Martin Durkin, el documental sugiriere que la opinión de la existencia del calentamiento global está basada en consideraciones políticas por sobre la evidencia científica.

Imagínese que vivimos en la época de la razón donde la alarma producida por el calentamiento global se disfraza de ciencia. Pero no es ciencia, es propaganda.” –Paul Reiter, IPCC e Instituto Pasteur, Francia.

John L. Petersen es presidente y fundador de The Arlington Institute, y es considerado como uno de los más informados futuristas en el mundo. Cuenta con una gran experiencia gubernamental y política en Estados Unidos; ha trabajado en el National War College, el Institute for National Security Studies,
la Oficina del Secretario de Defensa y ha sido miembro del National Security Staff de la Casa Blanca. El primer libro de
Petersen, The Road to 2015: Profiles of the Future, recibió el premio al Libro Académico Destacado y se mantuvo en la lista de éxitos de ventas de la World Future Society durante más de un año. Su último libro publicado se titula A Vision of 2012.

www.arlingtoninstitute.org

 

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