La Magia de la Intención

Cuando tengas claridad sobre tu intención como un camino en ti mismo, con un propósito alineado y rítmico en tu trabajo, la magia aparecerá. Aparece la gente, emerge una infinidad de proyectos, y surge de improviso ayuda desde los lugares más inimaginables.

Justine Willis y Michael Toms

Una intención comienza con el deseo general para que algo suceda. Concentración y claridad emergen de una inspiración, sueño, idea o visión de desear que algo suceda. La energía, tiempo, paciencia y compromiso son elementos necesarios para que ésta se manifieste en el mundo. Nosotros hemos aprendido a apreciar la sabiduría del dicho: “sé cuidadoso con lo que deseas, porque vas a obtenerlo”. Una y otra vez hemos experimentado directamente la verdad de esto. Y como hemos mantenido la visión y propósito sostenido, los eventos se desarrollan para alimentar nuestros sueños. Estos no fueron anticipados ni planeados, y aún así fueron básicos para llevar a cabo la intención.

Debido a que la intención está conectada con lo espiritual, ésta se relaciona con la voluntad a lo verdadero en un
universo generoso, uno que es amigable y colaborador. Si tú no posees fe en un universo predispuesto favorablemente, la intención se transforma entonces en algo problemático. La intención no sólo requiere convicción, también requiere confianza en sí mismo.

Años atrás, cuando decidimos arrendar un edificio de 5 pisos en San Francisco para trabajar y vivir, fue una enorme decisión y compromiso financiero. Cuando entregamos el cheque de garantía y firmamos el contrato a 10 años, estábamos dando todo el dinero que poseíamos en el banco, muchos miles de dólares. Literalmente, no sabíamos de dónde íbamos a sacar el dinero para pagar el siguiente mes de arriendo. Nuestra decisión se basó solamente en la intención y confianza de que el dinero llegaría para cuando se necesitara, y por todo el tiempo mientras hiciéramos lo que teníamos que hacer. Cuando llegó el fin de mes, fuimos capaces de pagar el arriendo y así continuamos por 8 años más.

Debido a que la intención está conectada con lo espiritual, ésta se relaciona con la voluntad a lo verdadero en un universo generoso, uno que es amigable y colaborador.”

No hay una lista mágica de “haz esto” y “no hagas aquello” para la hambrienta mente racional. La intención está conectada con el propósito del alma, de manera que su origen último es misterioso. Tú debes establecer en ti mismo un sendero y lidiar con curvas, giros e intersecciones cuando llegues a ellas. Indudablemente, si tienes una determinación, “el cómo hacer” aflorará, y no al contrario.

Claridad de visión

Lo que ves es lo que obtienes. La visión del mundo que tú tienes determina lo que sucede en tu vida. Tus ideas, creencias, valores, prejuicios, experiencia y actitud modelan tu visión de cómo funciona el mundo. Como dijo Buda: “Somos lo que pensamos. Todo lo que aflora en nosotros proviene de nuestros pensamientos. Con
nuestros pensamientos, hacemos el mundo”. Por eso, es tan importante aclarar tu visión. A veces, creemos que tenemos claridad en lo que queremos, pero posteriormente descubrimos que fuimos guiados por nuestras emociones y deseos, más que por lo que es apropiado o necesario bajo determinadas circunstancias.

Hace algunos años atrás, junto con otras tres parejas, compramos un terreno con la visión de lo que sucedería con él. La visión se manifestó, pero mucho de lo que sucedió simplemente no había sido considerado en la visión original, de manera que las cosas se transformaron en algo totalmente diferente de lo que habíamos imaginado.

Como grupo, nos habíamos dedicado por años a profundizar nuestra comprensión de las interrelaciones en el planeta y a mejorar la vida sobre él. Nuestra confianza y respeto mutuo eran muy altos. Varios de nosotros habíamos hablado de nuestros deseos de dejar la ciudad, y no pasó mucho tiempo antes de que nos viéramos ahorrando y luego comprando una propiedad rural.

Nuestro sueño fue encontrar un terreno bello y alcanzable económicamente, que pudiera albergar a cada familia de manera confortable. Para nuestro asombro colectivo, esto se logró exitosamente. Sin embargo, no habíamos considerado situaciones del diario vivir: cómo trabajaría cada persona dentro del grupo, cómo compensaríamos por las diferencias en vivienda o qué haríamos cuando hubiera cambios. Simplemente, no había espacio para eventos no planificados.

Fue todo un impacto darse cuenta de las presunciones que habíamos hecho. Habíamos comenzado con nuestra visión, pero ésta era parcial. En perspectiva, pudimos ver que no habíamos hecho lo suficiente para clarificar y entender todas las ramificaciones. Swami Sivananda Radha, reverenciada como una de las más importantes maestras espirituales del siglo XX, cuando le explicamos hacia dónde nos había guiado nuestro corazón, nos dijo “Sí, es importante seguir el corazón, pero también es importante pensar claramente”.

Dominando la mente mono

Nuestras mentes han sido condicionadas para pensar de cierta manera y nuestra conducta ha sido moldeada de una forma determinada. Autos, aviones, teléfonos, computadores, electricidad y otros avances tecnológicos han alterado en cada detalle nuestra forma de vida y la manera en que percibimos el mundo alrededor nuestro. El estrés y la tensión son la norma en el mundo. Incluso, tenemos comida rápida para una vida rápida. En el libro Resurgimiento de lo real: cuerpo, naturaleza y lugar en un mundo hipermoderno, de Spretnak, se dice que estamos viviendo en la era hipermoderna. La mente corre para mantenerse al día, esforzándose en una niebla de lo que parece ser caos masivo, confusión y falta de prioridades.

A menos que aprendamos a relajar nuestra mente, seremos su sirviente y, por lo tanto, estaremos bajo su control. Sogyal Rinpoche dice: “la típica mente ego, con sus pensamientos desordenados y molestos, es como una caja de gusanos, todos moviéndose sin límites”. Él llama a este estado “la mente mono” y continúa diciendo “la mente funciona mejor cuando no estamos pensando” –una idea provocativa para nuestras mentes occidentales. Para cualquiera de nosotros que gastamos cerca de dos décadas educándonos en la escuela, esto es un concepto desafiante.

Alto estrés, tensión y preocupación son los subproductos de nuestra capacidad de generar demasiada conversación mental.”

De acuerdo con Sogyal, “La transformación de la actitud es el primer principio. Observa tu estado mental…
elimina la agresión, baja la velocidad. Agresión y velocidad son los dos peligros de la época”. Él aconseja que los pensamientos afloren y se asienten… después de que haya claridad. “No se trata de pensar sobre el asunto, se trata de vigilar los pensamientos”.

Alto estrés, tensión y preocupación son los subproductos de nuestra capacidad de generar demasiada conversación mental. El Budismo tiene una definición de la mente más amplia que nosotros en occidente, la cual deberíamos aceptar. Existe la esperanza, y la solución se encuentra en nosotros mismos. Si aceptamos disminuir la velocidad, sentarnos calmadamente, eliminar la agresión y ser amables con nosotros mismos, comenzaremos a disipar los obstáculos.

Sogyal continúa, “Date un recreo. La naturaleza de la mente es tal que ella encontrará su estado de equilibrio.
Todo está en la mente: la inspiración está ahí; junto a la sabiduría, se encuentra la confusión. La mente es la raíz de todo. Anda al corazón de ello. Perfecciona la benevolencia para dominarte y entender. La meditación es remover el desorden innecesario, clarificándote a ti mismo. Igual como el agua se torna cristalina cuando se aquieta, lo mismo ocurre con nuestra mente.”

La elección es tuya. Si calmas tu paso rápido y priorizas moverte con una “mente atenta”, creando un momento
de meditación cuando y donde sea necesario, puedes comenzar el sendero de la calma y la claridad, siempre
recordando que el Buda no está afuera. El Buda está en nuestro interior, y tú sólo debes alejar las nubes en tu mente para obtener un cielo abierto a una conciencia inspiradora. De acuerdo con la filosofía budista, la claridad es el estado innato de nuestra mente, y es el pensamiento quien la oscurece.

Depende de ti mantener todos tus pensamientos junto a ti. En vez de trabajar con un pensamiento, puedes
liberarlo. Las preocupaciones se transforman en algo real cuando permites que éstas permanezcan en tu mente. Sogyal nos aconseja ver nuestros pensamientos como olas, elevándose para luego disolverse en el gran océano. Todos tenemos hábitos mentales, de manera que el proceso de liberarse de ellos es difícil y simple a la vez. Cuando tengamos problemas para liberar un pensamiento, es útil usar la técnica meditativa de concentrarte en la respiración. Enfocándote en respirar, inhalando y exhalando, el pensamiento es liberado naturalmente y podemos comenzar de nuevo. Tú puedes hacer esto en cualquier momento y lugar: en la oficina, el auto, la sala de reuniones o el baño, mientras cambias a tu bebé o compras mercaderías. Si fuera una píldora, este ejercicio estaría en la lista de las curas más efectivas para la hipertensión que la ciencia haya descubierto.

Perseverancia y ritmo constante

Una vez que empiezas a trabajar en el plan de lograr las metas que te has establecido, no te detengas. Cada uno
de nosotros tiene una reserva profunda de energía. A esto debes añadir tu compromiso, tu voluntad de mantenerte sin importar lo que pase. Los demás lo notarán y serán movidos por tu energía y determinación. La perseverancia es esencial, la que te permitirá efectivamente vencer los desafíos y avanzar a través de ellos. Tienes que mantener un ritmo constante, y es difícil hacerlo si continuamente estás deteniéndote y avanzando. Ascendemos la montaña, alcanzamos la cima, luego descendemos y cruzamos el valle hasta encontrar la siguiente montaña.

Luego de alcanzar la cima, retornar al valle parece una experiencia menos dura. Espiritualmente, sin embargo, no es diferente. Es sólo otra experiencia. Somos nosotros quienes elegimos cómo percibimos la experiencia de la cima. De manera que si sentimos la experiencia del valle como “menos que”, se torna fácil modificarla.
Estarás gratamente sorprendido de lo que sucede allí.

Mientras continúas perseverando en medio del valle, debes mantener una regularidad constante, ya que nunca sabes quién está observando. Los desarrollos más sorprendentes ocurren cuando menos se esperan. Nosotros ahora miramos lo que comúnmente se llaman “milagros” como fenómenos naturales. Frecuentemente, éstos suceden durante o inmediatamente después de un período de prueba a nuestro compromiso. Esa es otra razón más para mantener un enfoque claro y no distraerte, incluso si pareces encontrarte en un período inactivo.

Una mujer durante un taller nos explicó cómo comenzó un negocio de incentivar mujeres para que siguieran sus sueños. Al primer esfuerzo, ella atrajo resultados positivos. Después de 9 meses, sin embargo, la energía se detuvo, y nada de lo que ella hacía parecía funcionar.

Comenzó a dudar de su propia visión, sintiendo que quizás no era un llamado de su corazón. Nosotros le aconsejamos que perseverara. No siempre va a ser una partida con mar calmo, y no porque tu proyecto tenga un buen comienzo significa que no vaya a haber marejadas más adelante. Inmediatamente después del taller, ella conoció a otra mujer que compartió y complementó su sueño. Ahora, ambas trabajan como socias; y luego de unos pocos meses, la energía comenzó a fluir una vez más.

El grado en que puedas ser uno con tu trabajo estará determinado por el nivel de excelencia con que lo realices. En deportes, se llama “estar en la zona”. Cuando seas capaz de trabajar en una forma totalmente integrada, alineando tus acciones, palabras, pensamientos y emociones y siguiendo tu intención, tu trabajo evidentemente será atractivo.”

En alguna ocasión, alguien nos escribió usando la frase “persistiendo en las posibilidades” para describir nuestro programa dedicado a producir y transmitir ideas positivas, inspiradoras y magnéticas por radio. Durante los primeros 7 años de trabajo, produjimos cada sábado por la noche un programa en vivo de 4 horas. Hacer
esto posible requirió no tener fines de semana. Éramos 12 personas, que íbamos cada sábado a trabajar la mayor parte del día en la transmisión del programa de la noche y en la planificación de futuros programas. Estas largas sesiones eran seguidas por la transmisión del programa en vivo de 8 PM hasta la medianoche. Luego
de eso, normalmente nos íbamos a un restaurante cercano y finalmente llegábamos a casa de madrugada del domingo y gastábamos todo el día durmiendo y recuperándonos. ¡Y amábamos todo eso!

La dedicación de cada persona involucrada ayudó a establecer los estándares y valores que permean nuestro trabajo hasta el día de hoy. Como aconseja frecuentemente el I Ching, “la perseverancia es favorable”.

Acción alineada

El grado en que puedas ser uno con tu trabajo estará determinado por el nivel de excelencia con que lo realices. En deportes, se llama “estar en la zona”. Cuando seas capaz de trabajar en una forma totalmente integrada, alineando tus acciones, palabras, pensamientos y emociones y siguiendo tu intención, tu trabajo evidentemente será atractivo.

En la práctica, sin embargo, hay muchos detalles mundanos que no son atractivos, sin importar cuan alta sea tu
actitud hacia el trabajo. En los monasterios Zen, los monjes desarrollan labores manuales de todo tipo, y este samu o práctica-trabajo es parte de su entrenamiento. La idea es que la mente se encuentre tan concentrada en la actividad que la conciencia de sí mismo se disuelva y el trabajo tome valor por sí mismo, no por su resultado o por lo que se originará a continuación. Para el practicante de Zen, cada acto, sin importar cuan nimio sea, se transforma en una expresión viviente de la mente enfocada en Buda y, por lo tanto, no hay trabajo por debajo de su dignidad.

Para el practicante de Zen, cada acto, sin importar cuan nimio sea, se transforma en una expresión viviente de la mente enfocada en Buda y, por lo tanto, no hay trabajo por debajo de su
dignidad.”

Cuando enfocas el trabajo de esta forma, el pequeño yo o personalidad se sumerge, y tú eres uno con la actividad. Aquí es donde el trabajo es similar a la meditación: logras completa integración en un solo ser.

Krishnamurti dijo: “la meditación no es algo separado de la vida diaria. Si se encuentra separada, se transforma meramente en un escape, una imaginación romántica. La meditación real está relacionada con la conducta y relaciones, no sólo con nuestro pequeño círculo familiar, sino con todo el mundo”. Trabajar a este nivel crea energía carismática que atrae e inspira. Encontramos significado en nuestro trabajo por sobre la búsqueda en lo exterior.

La magia vive

Cuando tengas claridad sobre tu intención como un camino en ti mismo, con un propósito alineado y rítmico en tu trabajo, la magia aparecerá. Aparece la gente, emerge una infinidad de proyectos, y surge de improviso ayuda desde los lugares más inimaginables. Lo que necesitas hacer para tu visión se transforma en realidad concreta debido a la atracción natural que ejerce tu claridad de propósito, lo que crea la energía concentrada. Tu propio encanto por la vida y el trabajo naturalmente te llevarán hasta ahí, en donde cualquier cosa es posible y la vida ya no es definida bajo las limitaciones normales. Tú puedes sentir el futuro que se desarrolla en forma continua y relajada, seguro de que la intención de lo que haces es la acción correcta en el momento perfecto.
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Fuente: True work: the sacred dimension of earning a living. Justine Willis y Michael Toms.

Michael Toms es presidente fundador de New dimensions foundation y cofundador de New dimensions radio. Toms ha dialogado por más de de 25 años con líderes mundiales del pensamiento alternativo. Es autor de An open life y 17 libros
más con sus entrevistas radiales.
Justine Toms es co fundadora de New dimensions radio y editora en jefe del New dimensions newsletter y el New dimensions annual journal. Es coautora con Michael Toms del libro True work: doing what you love and loving what you do.

www.newdimensions.org

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