capricornio

Sol en Capricornio

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“Estoy perdido en la luz suprema, y a esa luz doy la espalda”.
Rayos y regentes: I, III, VII, 5. Saturno, Saturno, Venus.
Meditación: miércoles 11 de enero, 20.00 hrs.
Lugar: Roberto del Río 2141, Providencia. Aporte voluntario.

Torkom Saraydarian

Todo aquello por lo cual un ser humano es creado, todo aquello por lo cual son creadas todas las formas de vida, es el resultado de respuesta o reacción a las energías que ingresan. Cíclicamente, estas energías se derraman en nuestro sistema solar, en nuestro planeta, y encienden los fuegos latentes dentro de las formas de vida. Estas energías nos traen un plan, una finalidad, y polarizan nuestros pasos hacia una vida adecuada a una meta.

La forma de la civilización, o la cultura que tenemos, es el resul­tado de la cooperación consciente con las fuerzas que cíclicamente se derraman en nuestro planeta y que nos franquean una oportuni­dad. Si colaboramos conscientemente con estas fuerzas en niveles cada vez mas elevados, el resultado será una cultura y una civiliza­ción mayores.

La energía capricorniana es potentísima y a través de los siglos, grandes Hijos de la Luz que cooperaron conscientemente con ella, provocaron grandes cambios revolucionarios en nuestro planeta.

La energía capricorniana no sólo aporta bendiciones concretas de vida, prosperidad y abundancia, sino también bendiciones espiri­tuales, ideas nuevas, contacto con frecuencias más elevadas, nuevas expresiones creadoras, nuevos puntos de vista y mayores expansio­nes de conciencia.

La finalidad principal de la energía de Capricornio es introducir a un hombre o  a una mujer en una transfiguración o en una verdadera iluminación.

En la época en la que nuestro Sol está en Capricornio, y especial­mente en la época de la luna llena, tenemos la máxima oportunidad de recibir las energías que se derraman desde Capricornio y usarlas para transfigurar nuestra personalidad y nuestra vida.

Los que nacieron en Capricornio tienen una gran oportunidad de gran iluminación y los que nacieron en otros signos tienen la misma gran oportunidad cuando el Sol está en Capricornio.

Los que nacieron en Capricornio se hallan en tres niveles, como lo indican los tres símbolos de Capricornio. Los capricornianos del primer nivel son cabras. Escalan por todas partes y hacen de todo pa­ra alcanzar fines materiales. Son muy materialistas, y en todas sus re­laciones buscan satisfacción material. Se educan para ganar dinero.

Hacen amigos con fines materialistas y su lema es: “Que la ambición gobierne”.

Capricornio rige las rodillas y se dice que hasta que las cabras no se arrodillen frente a una gran visión, no podrán proseguir por el sen­dero de su evolución superior.

La siguiente etapa es la del cocodrilo. El cocodrilo vive en el agua y en la tierra. En este nivel, el cocodrilo no sólo deberá tratar de dominar la vida física, sino también la vida del plano emocional y del plano mental, y efectuar un sensacional avance en el plano in­tuitivo, o en el plano de la conciencia Crística.

En la etapa del cocodrilo, una gran belleza atrapa al capricornia­no y lo relaciona con los mundos de su personalidad y los hace trans­formar.

En la etapa del cocodrilo, el capricorniano enfrenta cinco pruebas:

  1. Debe conquistar la materia, el dinero, el sexo y los bienes materiales;
  2. Debe expandir su conciencia más allá de su personalidad e incluir el plano intuitivo y vivir una vida creadora;
  3. Debe vencer el miedo y los sentimientos de soledad;
  4. Debe vencer su orgullo y sus ambiciones mundanas;
  5. Debe desarrollar la tensión espiritual para mantener el nivel de contacto con fuerzas superiores.

En la primera prueba, vence al poder del sexo, del dinero y de los bienes, y obtiene su libertad. Estas tres fuerzas no le sobornan más ni retardan su evolución.

En la segunda prueba, toma contacto con un nivel superior, el nivel de las ideas y las visiones, y las expresa en su vida creadora. Cambia toda su naturaleza y se vuelve a crear como una persona nueva.

Verdaderamente, el arte creador es la mera manifestación de la naturaleza interior de una persona que nació de nuevo. Tras una total transformación espiritual, se transforma en una creadora fuente de belleza.

Debajo de esta etapa, las artes y las facultades creadoras de la gente se prostituyen por intereses egoístas, para vender odio, sexo, drogas, venganza, objetos materiales, separatismo, sectarismo, goce, excitación emocional o inercia.

En verdad, el arte creativo desenvuelve y desarrolla nuestra conciencia, depura nuestras emociones y cura nuestros cuerpos. EI arte creativo real construye puentes entre la gente, acrecienta el amor y la comprensión, y cultiva dentro de aquella valores más vastos

En la tercera prueba, el capricorniano vence el miedo a la sole­dad. Los capricornianos caen con frecuencia en la depresión. La vida de la personalidad los devora, cubre sus ojos con la niebla de ]a incer­tidumbre, la duda y el miedo. En la etapa del cocodrilo, vencen ese sentimiento de soledad, porque empiezan a tomar contacto con su Guía interior.

Un hombre está siempre solo, no importa cuántos amigos le rodeen, si no tiene contacto con su Guía interior. Una vez que tiene contacto, la soledad desaparece porque ve que ésta es una ilusión y no existe concretamente, y está en contacto con toda la vida, en to­do momento, por doquier. Una vez que se libera de la ilusión de la soledad, descubre que la denominada vida social consume su tiem­po y su energía, y que necesita tiempo y energía para crear y vivir una vida más abundante en companía con su Señor interior.

Cuando el cocodrilo vence a la soledad, pasa a la cuarta prueba en la que deberá vencer su orgullo y sus ambiciones mundanas. El or­gullo del cocodrilo se basa en la ilusión de que tiene gran poder, y debido a eso ha de ser muy respetado.

Vence este orgullo averiguando que todas las personas, por do­quier, son bellas en su esencia. Para un hombre de orgullo, él es el centro del universo. Cuando entra en la etapa del cocodrilo por primera vez, comprende que el océano de la existencia es vasto, y él, como forma separada, es relativamente insignificante. ¡Reemplaza el orgullo con la humildad! La humildad le da una oportunidad para que se expanda y crezca. El cocodrilo vence su orgullo, desarrollando un sentido de relatividad.

Luego de vencer el orgullo, el cocodrilo enfrenta la quinta prue­ba que consiste en desarrollar la aptitud para sostener un elevado ni­vel de frecuencia espiritual. Esta es una gran prueba, y dificilísima. El cocodrilo debe mantener su éxtasis, su beatitud espiritual, su vi­sión intacta el mayor tiempo posible, sin caer en los valores comunes ni en las nebulosas selvas de la vida. Una vez que llegue a un verdadero nivel de amor, deberá ser capaz de sostenerlo. Una vez que llegue a un alto nivel de comprensión, deberá ser capaz de mantenerlo. Una vez que llegue a un nivel de auto‑realización y tome contacto con los estratos más profundos de su ser, deberá ser capaz de captar eso el mayor tiempo posible, y vivir así en el nivel que alcanzó.

Muchos de nosotros tenemos elevaciones momentáneas de conciencia, amores y visiones mayores, pero en el momento siguiente una nube los quita y caemos en nuestro nivel promedio de vida.

Todos los capricornianos deben intensificar su esfuerzo para pa­sar estas pruebas y todos los demás deben tratar de afrontar estas pruebas cuando el Sol entra en Capricornio.

Cuando el cocodrilo pasa estas pruebas, se convierte en Unicor­nio. El unicornio es el símbolo de un iniciado del tercer grado. La tercera Iniciación se toma siempre en las “altas montañas”. El uni­cornio asciende a las cimas con decisión, y con poder de voluntad domina las dificultades. El cuerno en el medio de su frente es el sím­bolo de la unidireccionalidad, la decisión, la determinación. Es la se­ñal del guerrero transfigurado. Un gran Sabio dice:

“Puede verse una espada recta encima de la frente del guerrero del espíritu.”(Corazón, par. 157 – Agni Yoga)

Una vez que tiene esta espada sobre su frente, su dirección es cla­ra. Conoce su meta, y nadie podrá hacerle desviar de ella. Tal es la persona a la que Cristo se refería cuando dijo: “Toman el reino de los cielos mediante violencia”. Violencia significa un grado extremo de empeño y trabajo.

De manera que el capricorniano se trasciende y convierte en gran guerrero, en gran servidor de la humanidad.

¡Es tan bella la nota clave del unicornio! Está en la cima de la montaña de su ser, y dice: “Perdido estoy en la luz superna, pero a esa luz le doy la espalda.”

Él hace esto para servir a la humanidad. Está en la luz superna, pero vuelve su rostro hacia lo que el mundo necesita e irradia la luz superna para ayudar a la humanidad.

Una profecía espiritual declara que, en el siglo que viene, se darán pasos para elegir a todos nuestros altos dignatarios entre los que trabajan intensamente en pos de la transfiguración de su naturaleza. Sólo los que están en el sendero de la transfiguración podrán pres­tar a la humanidad un servicio de alta calidad, un servicio al que no lo contaminen la corrupción, el soborno, los intereses egoístas, las explotaciones y el separatismo, tan comunes en esta época en las bu­rocracias. El público exigirá cada vez más a sus funcionarios un ser­vicio de calidad superior.

La montaña es el símbolo de la Tríada Espiritual, y sólo los que tienen contacto con tal Fuente de pureza, belleza e integridad podrán servir a una nación, podrán servir a la humanidad.

Debajo de este nivel, los elegidos para posiciones elevadas nos darán mayores fastidios, aumentarán nuestros problemas, nos prepa­rarán para otras guerras con más contaminación, con más delitos, au­mentando sin embargo las promesas de una vida mejor.

En el mes en el que el Sol entra en Capricornio, todos los aspirantes y discípulos deberán empeñarse en pos de la transfiguración. Los nacidos en Capricornio, o los que tienen a Capricornio ascenden­te, tienen una responsabilidad especial de exigirse ideas de sublima­ción y transfiguración mediante disciplina de sus vidas, purificación de sus vehículos y establecimiento de correctas relaciones humanas. La transfiguración presenta un cambio mayor en todas nuestras expresiones y en nuestro campo de servicio. A medida que purifica­mos nuestros vehículos y dejamos que la Luz interior brille, nues­tras palabras, nuestros escritos, pinturas, música, canciones, accio­nes y pensamientos empiezan a tener un voltaje superior de energía y causan cambios fundamentales dentro de otras personas, constru­yendo nuevos puentes en ellas, e iniciándolas en reinos superiores de ideas, visiones y revelaciones.

La transfiguración es la primera iniciación mayor, por la cual una persona se libera de las trampas de los reinos físico, emocional y mental, y se erige en guerrero en pro de la gran causa de la evolución.

El sistema energético de Capricornio es como sigue:

El rayo Monádico es el primer rayo. El rayo del alma es el ter­cer rayo. La personalidad es el séptimo rayo, y Capricornio tiene también el regente exotérico y esotérico, Saturno, que es un planeta del tercer rayo. Tal formación energética da un gran poder al discí­pulo o iniciado capricorniano.

La energía de la voluntad, el primer rayo, trabaja a través de la in­teligencia activa, el tercer rayo, y se manifiesta a través del séptimo.

Las cabras crean guerras, revoluciones y levantamientos con estas energías. Los cocodrilos tratan de construir buenas relaciones huma­nas y de establecer la buena voluntad. Los unicornios aportan sínte­sis, unidad, cooperación, ritmo y armonía.

Los capricornianos realizan marcado progreso en el sendero cuando siguen las meditaciones del primero, tercero o séptimo rayo.

También pueden ser muy venturosos si escogen como carrera el campo de la política, las comunicaciones, las finanzas o la economía.

La elección de la carrera depende del rayo de su personalidad o alma.

En la época de la luna llena podrán tener vislumbres de revela­ción acerca del campo de su servicio. Para ellos, el modo más seguro de hallar su vocación es a través del desarrollo de su naturaleza espiritual. A medida que se desarrollan, el campo correcto se abrirá frente a ellos. Su meta principal será brillar bajo la luz de la Volun­tad de Dios, bajo la luz del Propósito, y hacerlo descender gradualmente a la conciencia de la humanidad.

La cabra busca para sí. El cocodrilo sirve a grupos o naciones, pero el unicornio está al servicio de una sola humanidad, y en ese servicio renuncia a todos los intereses separativos.

Saturno inspira conflicto, pero el capricorniano en desarrollo reacciona ante esta energía de diferentes modos. En la etapa de la ca­bra, el hombre lucha por sus fines egoístas. En la etapa del cocodrilo, lucha por su grupo o nación. En la etapa del unicornio, su lucha es contra limitaciones, obstáculos, ignorancia, enfermedades, corrupciones, explotaciones, injusticia, inercia, tinieblas y guerra.

EI destino de la humanidad depende de en qué nivel la gente reacciona o responde a estas energías. Si la mayoría de la gente reac­ciona a la energía de Saturno con los centros debajo del diafragma, sobrevendrán guerras, destrucción y corrupciones. Si la mayoría de las personas responde a estas energías a través de su corazón, gargan­ta y centro de la cabeza, verá la gloria de la Nueva Era.

Un gran Sabio dice que la Jerarquía se exteriorizará en el mes en el que el Sol esté en Capricornio. Cristo, el Guía de la Jerarquía nació en Capricornio. La Jerarquía se exteriorizará a través de los que estén en contacto con Cristo.

Cuando el Sol entra en Capricornio, es la mejor época para hacer mayores esfuerzos a fin de entrar en contacto con la Jerarquía y con Cristo. Hay siete modos en los que se puede llegar a Él:

  1. Servicio sacrificado. Nadie puede penetrar en la esfera de la Jerarquía y de Cristo sin una cosecha de servicio sacrificado. Las ce­remonias, las oraciones, las lecturas, los sermones y pláticas ayuda­rán, pero no bastan hasta que se unan al servicio sacrificado. Se de­be continuar tal servicio en la familia, en la nación y en la humani­dad. Un gran Sabio dice que: “Cristo sacrificó Su vida por la verdad”.
  1. Meditación. Meditar significa construir la continuidad de la consciencia, para que podamos llegar a Su presencia, y vivir en la luz que Él irradia a nuestra Alma y a nuestro corazón. La meditación debe ser continua. A través de la meditación, aumentamos nuestra luz que atrae magnéticamente la atención de la Jerarquía. Los Grandes nos inspiran las ideas con las que cambiamos al mundo. Nos envían valentía y mayor amor para que nos entregue­mos al servicio de la humanidad. La meditación construye un puen­te de comunicación entre nosotros y Cristo, y, a su tiempo, somos uno de sus colaboradores.
  1. Olvido de uno misrno, lnofensividad y Palabra Correcta. En qué medida podemos olvidarnos de nosotros mismos al servir a los demás? Millones de personas pueden verse atrapadas en la trampa de la autoconmiseración. Millares de ellas podrán verse sirviendo a su pequeño yo, sin tener un momento para pensar y preocuparse por los demás. Millones de personas sólo se ocupan de sus intereses dia­rios. Un discípulo es igual al grado de su olvido de sí mismo. A me­dida que trata de perder interés en sí mismo por los intereses espiri­tuales de los demás, se acerca más a su Yo real. La inofensividad es una de las grandes señales de un discípulo y nadie podrá acercarse a Cristo si es dañino para los demás. La ofen­sividad separa al hombre de su Yo verdadero. La inofensividad inte­gra a un hombre, y le prepara para el contacto con Cristo. La inofensividad es un proceso de espiritualización.La palabra correcta es muy necesaria, en especial en la época en la que nuestros oídos son bombardeados constantemente por la pala­bra sucia. La palabra correcta abre los canales desde las fuentes espirituales interiores, y la energía del Yo se derrama sobre el hombre. La correcta palabra es esencial para la purificación de nuestra naturaleza. Se nos dice que nadie podrá estar frente a la Presencia glorio­sa con una boca sucia. La palabra ociosa, la palabra dañina, la palabra imperfecta, desgarra el aura y contamina la esfera de fuerzas en la que está nuestro cuerpo físico. La mala palabra crea millones de formas engañosas en torno de nuestra cabeza. La mala palabra construye una cortina entre nosotros y la fuente de energía, amor e inspiración. La mala palabra debilita el poder de la voluntad y, a su tiempo, hace del hombre un esclavo.
  1. Elevado nivel de vida espiritual. Quienes quieren tomar contacto con la Jerarquía y con Cristo, deberán poner su vida en orden y vivir con gran honestidad, con gran belleza espiritual. Deberán inspirar confianza y constituirse en ejemplo para los demás. Deberán exhibir elevada integridad, justicia, bondad, generosidad, amor, pu­reza y luz. A la gente no se la sirve sólo con palabras, sino también con lo que ella ve en nuestra vida. EI ejemplo es un gran maestro: las lecciones que no olvidamos jamás. Un día en que yo desayunaba con varios clérigos, la charla se desgranaba entre chistes, banalidades y ligerezas. Un clérigo que es­taba sentado a mi lado, se quitó la servilleta del cuello y arrojándola so­bre la mesa, me dijo: “‑-iNo puedo escuchar más tiempo esta basura!” Luego que se marchó, alguien observó: “‑‑Es demasiado puro para estar con nosotros.” Es fácil ser un santo detrás del púlpito, pero es difícil mantener ese nivel de solemnidad y belleza durante todo el día. Los discípulos de la Nueva Era se reconocerán por su firme e inmutable belleza, jú­bilo, solemnidad y dignidad.
  1. Vivir en presencia de Cristo. Una vez que Él llena nuestra vi­da, vivimos en Él, y Él vive dentro de nosotros. Recuerdo que un día en que yo partía hacia un país extranjero mi padre me dijo: “‑‑Ahora tienes nueve años. Te diré una cosa que no deberás olvidar nunca: dondequiera que estés, trata de recordar que los ojos de Cristo te están observando.” Aquellas palabras me impresionaron profundamente. Puedo de­cir que los mejores momentos de mi vida son aquellos en los que recuerdo a Cristo observándome. En presencia de esos ojos, atravesa­mos el conflicto y la transformación; recibimos coraje, persistencia, paciencia, pureza y esfuerzo. Vivir en Su Presencia exige gran canti­dad de vigilancia, observación y poder de voluntad. AI pensar en Él, creamos a su tiempo una línea de comunicación entre ÉI y nosotros, y a menudo podemos conversar con Él. Este es un hecho que pode­mos comprobar nosotros mismos. Todo el período de Capricornio deberá consagrarse a establecer tal contacto con Él.
  1. Ayudar a Cristo y ayudar a los que ayudan a Cristo. Duran­te el período de Capricornio, resérvense de diez a quince minutos ca­da día para pensar en lo que puede hacerse por Cristo y por los que sirven a Cristo. Él necesita nuestra energía, nuestro dinero, talento, tiempo, amor y dedicación. Su meta es la salvación del mundo. Le ayudamos cuando tratamos de traer al mundo más luz, amor y be­lleza. Le ayudamos cuando fortalecemos los corazones y las manos de los que sinceramente tratan de ayudar a la humanidad. Cristo no necesita nuestras palabras de glorificación, ni nuestros sermones. Lo que necesita es ver cómo se expresa nuestro amor por Él al servir a la humanidad. Un gran Sabio dice: “Oh Señor, llevamos sobre nuestros horn­bros las piedras para construir tu templo”. Las piedras son nuestras responsabilidades, nuestros deberes, obligaciones, amor y sacrificio. Debemos llevar estas pesadas piedras en nuestros hombros para cons­truir el Templo del futuro, de una sola humanidad, en el que se glo­rifique la unidad de Dios; un Templo en el que se sienta la Presencia de Dios. EI Templo es la humanidad consciente de Dios.
  1. Construir un centro de difusión de Su energía curativa. Este centro lo construirán las personas kármicamente puras y las que están en el camino hacia la Jerarquía. Este centro tiene siete departamentos de los siete rayos. En cada departamento proseguirá una gran inves­tigación para la curación de la humanidad: física, emocional y men­talmente. Por ejemplo, el departamento del primer rayo investigará la cura­ción de las heridas políticas en muchos sectores del cuerpo de la hu­manidad. EI departamento del segundo rayo investigará todos los modos y medios de curar los tres vehículos de la humanidad a través de la psi­cología y la educación. EI departamento del tercer rayo indagará en el método de curar las brechas de comunicación entre los tres cuerpos de la humanidad y en el mundo en conjunto. EI departamento artístico descubrirá nuevos modos de curar a través del color, del sonido, del movimiento, etc. El departamento del quinto rayo estudiará hierbas y flores, la in­fluencia de los cantos de las aves, la calidad curativa del agua y de las fragancias, junto con la investigación psiquiátrica y médica. EI departamento del sexto rayo tratará de curar las grietas y heri­das religiosas en la naturaleza psicológica de la humanidad, y así tra­tará de construir mejores condiciones físicas y mentales. EI departamento del séptimo rayo intentará curar las heridas económicas del cuerpo de la humanidad, y de curar las causas emo­cionales y mentales de las condiciones económicas. Tendrá un cen­tro de iniciaciones en el que personas calificadas crecerán a través de un proceso de sublimación, transformación y transfiguración. Tales centros se esparcirán por todo el mundo; no serán centros religiosos sino centros espirituales en los que deberá generarse la Di­vinidad esencial del ser humano. La Luna Llena de Capricornio es el momento en el que debemos pensar en estos siete rayos de aproximación a la Jerarquía, y construir las formas de pensamiento y las condiciones que producirán la exteriorización de la Jerarquía y la reaparición de Cristo.

Cristo no es una figura religiosa ni el jefe de un culto. Es un gran psico‑científico que está tratando de conectar a la humanidad con su Origen a través de armonía, correctas relaciones humanas, buena vo­luntad e iluminación.

La Luna Llena de Capricornio es una puerta abierta hacia las es­peranzas futuras de la humanidad.

Sinfonía del Zodíaco, Kier. pág. 222/29.

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