Meditación de Pascua de Resurrección

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Pensamiento simiente: “Surjo y desde el plano de la mente gobierno.”
Miércoles 23 de marzo, 20:00 hrs. 
Entrada liberada.
Roberto del Río 2141, Providencia.

(Extractos de Torkom Saraydarian)

En los antiguos misterios, hay muchas referencias a la resurrección que fueron dramatizadas en varias ceremonias y simbolismos. Por ejemplo, en Egipto, el candidato que era capaz de llegar hasta el aposento del rey y pasar varias pruebas era puesto en el sarcófago, en un estado suspendido de consciencia, donde permanecía durante tres días. Luego de estos tres días, solían llevarle hasta el ápice de la pirámide, en el que, con los primeros rayos del sol, recuperaba su consciencia.

En el antiguo Egipto, a Osiris le mataron y luego resucitó. Uno de sus nombres era “Dios resucitado”. Es interesante que los egipcios solían celebrar la resurrección en primavera. Los egipcios recubrían con ropaje negro la imagen de Osiris y marchaban en procesión, y luego celebraban Su resurrección. Leemos también que el hijo de Osiris, Horus, había resucitado. También estaba Adis quien resucitaba el 25 de marzo.

Persia y Armenia tenían su Mitra, quien resucitaba el 25 de marzo, y nos han dicho que los sacerdotes, en vísperas de la resurrección, solían declarar que “Mitra resucitó de la muerte”, y luego se cumplía una gran celebración con velas encendidas.

También nos han dicho que Remo, que era una encarnación de Vishnú, cumplió y sacrificó su vida y, finalmente, fue elevado al cielo, retomando su esencia divina. Zoroastro, a quien se reconocía como mensajero de Dios, ascendió al cielo luego de terminados Su sacrificio y su labor terrenos. Existe también la tradición de que Quetzalcóatl, fue muerto y luego resucitó.

Leemos los mismos relatos sobre otros muchos grandes de la India, del Tíbet, de la China y del África que resucitaron.

La diferencia entre estas resurrecciones y la resurrección de Cristo es que ellos conquistaron a la muerte, mientras que Cristo conquistó al plano físico cósmico en conjunto.

El Mito de Hércules

Se nos dice que Aries gobierna la cabeza o la mente. Y los caballos salvajes del mito de Hércules son nada más que pensamientos o ideas. Los pensamientos son dificilísimos de controlar, pero a menos que los controlemos, no hay victoria.

A Hércules le aconsejaron que primero controlara sus pensamientos y, con la ayuda de su amigo, los controló. Tan pronto dependemos de la personalidad, irrumpen pensamientos salvajes y el precio es la destrucción de la personalidad. Nuestro primer deber en Aries es controlar nuestros pensamientos. He ahí porqué el lema de este signo es: “Surjo y, desde el plano de la mente, gobierno.”

Solamente en el plano mental se toma contacto conscientemente con el fuego de Aries y se lo distribuye hacia los reinos inferiores. Este fuego debe ser conquistado y gobernado antes de que un hombre pueda esperar iniciaciones superiores.

Energías Entrantes

Aries introduce en nuestro sistema solar la Luz de la Vida o el Fuego Eléctrico. Tiene dos rayos: el rayo del Sol es el primer rayo, y el rayo de la personalidad es el séptimo rayo.
El primer rayo es la voluntad de iniciar y la iniciación es el proceso de la liberación del fuego, el Fuego Eléctrico del Yo.

El séptimo rayo es la voluntad de expresar. El séptimo rayo expresa al fuego liberado en cada reino y, de esta manera, el resultado es la cultura y las civilizaciones.

También existe la influencia de los regentes exotérico y esotérico, Marte y Mercurio. Marte produce conflicto y muerte de la forma, sexto rayo. Mercurio produce iluminación y el desarrollo de la intuición, cuarto rayo.

El fuego de Aries atraviesa Marte y esto causa idealismo, fanatismo destructivo, lucha, pendencia, guerra, esfuerzo y evolución.

El fuego de Aries atraviesa Mercurio, cuarto rayo, y produce armonía. Mercurio ilumina la mente y media entre el Sol y la personalidad. Es el mensajero de los Dioses.

El regente planetario exotérico es Marte, y Marte trae guerra o pugna según la naturaleza de nuestra respuesta a él. Si nuestra personalidad está purificada, causa pugna, que es una forma de guerra contra las limitaciones; pero si las personalidades de las masas están contaminadas por el interés personal, el materialismo y el odio, entonces Marte trae guerra, la cual, mediante dolor y sufrimiento, obliga a la gente a purificarse. Mercurio, el regente esotérico, da intuición e iluminación, y conduce a los hombres hacia el reconocimiento del Plan divino.

De esta manera, en la época de esta luna llena, tenemos a las energías de los rayos primero, séptimo, sexto y cuarto transmitidas a las formas planetarias de vida a través del foco de los rayos primeros, segundo y tercero del Logos planetario.

Virtudes Asociadas a los Rayos

El deber del primer rayo es quemar y destruir los obstáculos, y liberar la vida para un ulterior progreso en el sendero infinito. En la Luna Llena de Aries, esta energía puede utilizarse para quemar todas las formas de pensamiento, todas las modificaciones mentales que están contra el bien supremo de la humanidad y son los obstáculos de nuestro progreso espiritual. Esta es una labor hercúlea. Todo lo que es indigno dentro de nuestra mente deberá ser quemado y destruido. Eso es lo que Hércules hizo. Arrinconó a sus pensamientos, los ató y los controló totalmente.

La siguiente energía es el séptimo rayo que produce servicio grupal, sacrificio grupal, orden, ritmo y manifestación. Esta energía podrá usarse para acrecentar el espíritu del servicio sacrificado, para organizar nuestra personalidad y nuestra vida social en armonía con el Plan divino y para manifestar nuestros rayos espirituales en una vida creadora.

Con estos cuatro rayos hay cuatro notas claves de Aries.
Para expresar la voluntad de hacer y ser.
Esto se lleva a cabo a través de la energía del primer rayo.
Para desarrollar el poder de manifestación.
Esto se lleva a cabo mediante la energía del séptimo rayo.
Para entrar en batalla por el Señor.
Esto se lleva a cabo mediante la energía del sexto rayo, bajo las órdenes del planeta Marte.
Para llegar a la unidad a través del esfuerzo.
Esto se lleva a cabo mediante la energía del cuarto rayo bajo las órdenes de Mercurio, el mensajero de Dios.
Aries se llama sitio natal de las ideas. El Maestro Djwhal Khul dice que: “… Aries es el lugar en el que toma forma la idea inicial de instituir la actividad. Es el sitio natal de las ideas, y una idea verdadera es en realidad un impulso espiritual que toma forma: subjetiva y objetiva”.1

Estas son las virtudes de los rayos que se relacionan con Aries:
Virtudes del Primer rayo: fuerza, valentía, firmeza, veracidad.
Virtudes del Segundo rayo: perseverancia, cortesía, confianza en uno mismo, minuciosidad.
Virtudes del Cuarto rayo: compasión, generosidad, devoción, intelecto agudo.
Virtudes del sexto rayo: devoción, sencillez, amor, ternura, intuición, lealtad, reverencia.
Aries, Portador del Fuego Cósmico

Es interesante advertir que Aries es el transmisor del Fuego Cósmico.2 En realidad, hay tres transmisores del fuego:
·         Aries libera el Fuego Cósmico,
·         Leo libera el Fuego Solar,
·         Sagitario libera el Fuego Planetario.

El Maestro Djwhal Khul dice que estos tres fuegos constituyen el Yoga del Fuego, y despeja el camino hacia la resurrección. El Yoga del Fuego es la unificación progresiva con la llama interior. Un Yogi ardiente es un hombre que está unido con la llama en su corazón, con el principio supremo dentro de su naturaleza.
La resurrección es el proceso de unificación con fuegos de magnitud progresiva. Primero llega el fuego de la personalidad, segundo tenemos al fuego del Alma, y tercero es el fuego del Yo verdadero, de la Mónada; tres fuegos que pugnan por ser una sola llama. Cuando estos fuegos se funden y fusionan uno con otro, vemos una sola llama que se irradia hacia el mundo. Los antiguos simbolizaban esta llama con un fuego triple.
El fuego de Aries toca directamente los reinos inferiores y los reinos que están más allá de lo humano, pero a veces encuentra barreras muy recias y complicadas al tratar de llegar a la humanidad. La humanidad se hunde a menudo en una pesada nube de inercia, espejismo e ilusión.

Debido a que la llama en el corazón no se alimenta ni carga, y debido a la contaminación que la rodea, pierde el ritmo del Fuego único y no logra sincronizar su ritmo con el latido del Corazón cósmico. Para un hombre es una real tragedia dejar de alinear o no lograr alinear su corazón con el ritmo del Corazón cósmico, porque el corazón es el distribuidor de la conducta recta, de las relaciones rectas, del equilibrio, de la compasión y la percepción intuitiva. En el momento en el que un corazón pierde el ritmo del latido cósmico, el hombre pierde el escudo de la bondad, la belleza y la verdad.

Si la llama está brillando y si las esferas en torno de la llama están despejadas y puras, la llama se convierte en el medio registrador de impresiones que provienen de fuentes superiores. Establece una comunicación y una comunión con todas las llamas y todos los fuegos, y esto aumenta nuestra aptitud para conocer, discriminar y dirigir la energía. Nos convertimos en un centro en una totalidad mayor, un centro de recepción, planificación y distribución.

En realidad, el Fuego Eléctrico en nuestro corazón sostiene y regula el latido de nuestro corazón, y si éste no late en armonía con el del corazón cósmico, mediante el latido de la llama cósmica, entonces creamos congestión y complicaciones y deformaciones en nuestros planos físico, emocional y mental.

La intención de esta festividad es sincronizar el latido de nuestros corazones con el del Corazón cósmico. Tal proceso prosigue en los corazones de las personas. Estas, gradualmente, a lo largo de su vida o vidas, sincronizan el latido de sus corazones con el del Corazón cósmico, lo cual significa que, gradualmente, entran en una armonía mayor con el Plan, el Propósito y la Voluntad de aquel gran Corazón, y manifiestan Sus actividades creadoras en su vida diaria. Eso es lo que significa cuando se dice: “Pon tu corazón dentro del Corazón del Cosmos”.
Una vez hecho esto, nos convertimos en fuente de luz, amor, poder y belleza en todo el mundo. Nuestra luz brilla, proyectando la belleza que existe en el corazón del cosmos. Esto causa belleza en la naturaleza y el medio ambiente nuestros y nos tornarnos físicamente bellos.

Este fuego crea belleza en nuestra naturaleza emocional. La expresión de la belleza a través de nuestra naturaleza emocional es sencillez, bondad, afecto, gentileza, calma, paz, etc.

A través del plano mental, el fuego se expresa como razonamiento puro, creatividad y visión de las cosas como éstas son. A través de este proceso, la conciencia se expande hacia adentro y hacia fuera, saca el fuego de adentro y lo irradia al mundo como una especie de proceso respiratorio

Festividad de la Resurrección

En la Luna Llena de Aries, en la Festividad de la Resurrección, podemos usar la energía del Fuego Cósmico para crear un lugar natal de ideas nuevas y más universales. Cada paso hacia el sendero de la resurrección proporciona una nueva fase de responsabilidad. La responsabilidad se expande cuando gradualmente resucitamos, y marchamos desde las tinieblas hacia la luz. Cuando la llama aumenta de brillo y poder, debemos estar alertas a la oportunidad de que se esparzan sus radiaciones a través de una vida creativa, como alegría, energía, amor, belleza y servicio. He ahí cómo se mantiene viva la llama.

El maestro Tibetano señala que “Las Fuerzas de Restauración… trabajarán para restaurar la salud moral y psicológica, implementando así la resurrección de la humanidad desde el ciclo de muerte a través del cual ha estado pasando. La restauración del estado mental de los hombres en un enfoque sano y más feliz de la vida. Estas fuerzas provocarán el emerger de la nueva civilización.” 3

Para elevarnos al próximo reino, la Chispa humana deberá poder retirarse de los planos físico, emocional y mental, y, a su tiempo, penetrar en las esferas intuitiva, planetaria, solar, galáctica y cósmica de la consciencia.

El primer paso es liberarnos de las limitaciones físicas. A su tiempo deberemos poder vencer los oscuros impulsos y tendencias de nuestro cuerpo físico, que heredó de la naturaleza animal.
Luego, deberá tratar de resucitar de sus limitaciones emocionales: de sus espejismos, emociones negativas, como la autoconmiseración, la susceptibilidad, el odio, los celos, el temor, la codicia, etc. La esfera emocional es una selva oscurísima y personas y naciones pueden ser atrapadas largo tiempo en esta selva y, a su tiempo, sentirse en su hogar.
Los que trabajan arduamente en el plano emocional a través de su devoción, y aspiración podrán penetrar en el plano mental. El plano mental mismo es una prisión, y debemos tener cuidado de no apegarnos a él. Este plano puede dejarse detrás sólo a través de meditación y pensamiento correcto. El plano mental tiene también sus trampas. Se llaman: ilusiones, vanidades, orgullo, separatividad y egoísmo.
Pero todos éstos pertenecen a la mente inferior, al cuarto reino. Hay una gran brecha entre la mente inferior y la superior. El hombre puede escapar de la mente inferior sólo cuando construye un puente entre el cuarto reino y el quinto. Esto se llama el Puente del Arco Iris o el Antahkarana, la línea de comunicación entre la mente inferior y la Tríada Espiritual, o las esferas mental superior, intuitiva y volitiva. Es a través de este puente y por éste que el hombre podrá retirarse “de las tinieblas a la luz, de lo irreal a lo real, de la muerte a la inmortalidad, del caos a la belleza”. Todo lo que esto significa es que el hombre está ahora pisando el sendero de la resurrección conscientemente y con plena consciencia del proceso.
La resurrección es no sólo la sobrevivencia consciente después de la muerte del cuerpo físico, sino que es la sobrevivencia consciente después de la muerte de los cuerpos astral y mental, e inclusive tras la muerte de todo el plano físico cósmico.
El Maestro Tibetano dice: “…Yo sugeriría lo siguiente. Rehusad consentiros que cualquier, psicosis de miedo os arrebate u os lance en estampida en actitud alguna a través de la cual la ansiedad, la inquietud y la aflicción puedan abrumaros. Empeñaos en estar en el ser espiritual. Cada mañana, en vuestra meditación, buscad asumir aquella actitud con una precisión nueva y fresca, y mantenerla durante las horas de servicio que están por delante cada día…
“Entre ahora y la Festividad de Wesak… que cada uno de vosotros gane el control de la palabra que a menudo fue vuestra meta pero raras veces vuestro logro, y recordad que el factor más poderoso en el control de la palabra es un corazón amoroso. La conversación alborotada y tremenda, el chismorreo odioso, la insinuación cruel, el recelo, el atribuir motivaciones equivocadas y perversas a personas y pueblos… trajeron al mundo a su actual situación aflictiva… Cuidaos vigorosamente de esto…
“También estará bien que cultivéis la alegría que procura fuerza. Este no es tiempo de tristeza, desesperación o depresión…
“Por tanto, ¿llevaréis con vosotros las siguientes ideas?
“Primero, que la Jerarquía de las fuerzas Espirituales está en el Ser espiritual.
“Segundo, que también nosotros estamos en el Ser espiritual.
“Tercero, que el silencio de un corazón amoroso debe ser nuestra nota clave…
“Cuarto, que la fuerza para resistir es el resultado de una actitud jubilosa y  una orientación verdadera hacia el Alma.”4 Esta es una gran preparación para la Luna Llena de Wesak.
La resurrección del espíritu es un proceso doble: la destrucción y la construcción. El espíritu debe expandirse y liberarse. Esta expansión y esta liberación no son posibles a menos que se destruya la forma en la que el espíritu está limitado. La forma puede ser física, emocional, mental o etérica superior. Pero la destrucción de la forma se efectúa simultáneamente con ta construcción de formas nuevas.
El primer rayo de Aries realiza el trabajo de destrucción, y el séptimo rayo de Aries el de construcción. Las civilizaciones, inclusive las culturas, son formas colectivas. Necesitamos civilizaciones nuevas, culturas nuevas, si queremos progresar en el sendero de la resurrección. Las formas viejas deben morir para liberar al espíritu.
Las formas emocionales son grandes obstáculos en nuestro sendero. El modo en que sentimos, reaccionamos y respondemos emocionalmente a lo largo de los siglos tiene sus formas cristalizadas; deseos pesados y atados a la tierra, hechizos, apegos, prejuicios, supersticiones, todos deben marcharse, a medida que el espíritu avanza por su sendero de resurrección.
Las formas mentales deben destruirse continuamente y construirse nuevas formas para que la ilusión, el fanatismo, las obsoletas y cristalizadas formas de pensamiento no bloqueen el sendero del espíritu en su avance por el camino de la resurrección.
Existen también formas superiores de pensamiento que nos atan a través del placer y la alegría que, a su tiempo, deberán destruirse. Por supuesto, es difícil apartarnos de tales obstáculos, porque toda nuestra cultura se orienta hacia el placer y la alegría. Pero se nos ha dicho que el Resucitado debe renunciar y liberarse inclusive de toda sensación de placer y alegría para entrar en aquellos estados que ningún mecanismo humano es capaz aún de registrar. No olvidemos que todas estas sensaciones se relacionan con el plano físico cósmico, y quien se prepara para atravesar el plano físico cósmico deberá aprender a renunciar.
Una vez, un Sabio dijo que el poder máximo es el del renunciamiento, y otro sabio añadió que se cumple el karma y se pagan todas las deudas cuando uno finalmente renuncia.
En tiempo de Pascua, el paso más práctico para un aspirante es hallar una limitación en su personalidad y tratar de vencerla. Tal vez sea un obstáculo de hábito, espejismo o ilusión. Una vez que se encuentra esto, el aspirante deberá ocuparse de ello con inteligencia y desecharlo. Esto es fácil hacerlo en tiempo de Pascua porque las energías están presentes y una vez que lo intenta, las energías ayudarán. La Pascua deberá ser un período de gran esfuerzo para resucitarnos de la tumba de nuestras limitaciones y obstáculos Personales, para que brillemos como Almas.
En la época de esta luna llena, se libera un género especial de energía hacia la humanidad. Esta energía, en algunos libros esotéricos, se llama las “Fuerzas de la Restauración”. Nos han dicho que esta energía es energía creadora, y estimula la inteligencia humana, haciéndola “pensar, planificar y tomar la acción”.
La Luna Llena de Aries será momento muy oportuno para profundizar la voluntad del bien y la voluntad de vivir en la humanidad en conjunto, a través de nuestra meditación. En los tres días siguientes a la luna llena, deberemos tratar también de esparcir esta idea con palabras escritas y habladas para crear una reorientación hacia la vida y el bien. Así, nos convertimos en colaboradores de las Fuerzas de la Restauración y facilitamos su penetración en la consciencia de la humanidad, haciendo que esta luna llena sea una ocasión realmente efectiva.
___________________
1.        Astrología Esotérica. Alice A. Bailey, pag. 80
2.        Astrología Esotérica. Alice A. Bailey, pag. 223
3.        La Exteriorización de la Jerarquía. Alice A. Bailey, pag. 398
4.        La Exteriorización de la Jerarquía. Alice A. Bailey, pags. 73-74

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