Flores de Bach: Willow (Sauce)
Salix Vitellina
Resumen de sus CaracterÃsticas
Para personas desengañadas, amargadas a ofendidas.
Campo de aplicación:
- Para el tratamiento básico en caso de: amargura, rabia, deseos de venganza, intransigencia, litigio con el destino.
- Todos los trastornos patológicos que van acompañados o son causados por desilusión o amargura.
- En la vida cotidiana en caso de: ofensa, desengaño.
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Origen y Cuadro del SÃndrome Willow
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La predisposición consiste en un marcado sentido de la justicia y una intensa necesidad de amor y alegrÃa.
En caso de un desarrollo armónico surge una persona que afronta bien las variadas circunstancias de su vida, porque no sólo disfruta del lado amable sino que puede asumir también las derrotas, pérdidas y dificultades sin sentir rabia o amargura. Esta valiosa capacidad es relativamente rara y a ella debe su fino e insobornable sentido de la justicia, que no se orienta hacia hechos externos impersonales sino hacia la verdad de la vida: justicia no al servicio de ventajas personales sino como expresión de ese orden “divino” incomprensible en el que se basa nuestro mundo, o dicho de manera más sencilla, como lo que es correcto. Tiene bien claro que todo sucede como habÃa de suceder y que, independientemente de que nos guste o lo entendamos, es correcto, o sea justo. Partiendo de este sentido superior de la justicia que toma sus criterios de la realidad y no de los deseos a ideas humanos, no puede por menos que aceptar la vida, el destino o “Dios”. Con ello le es posible reaccionar de forma relajada y convencida a situaciones de la vida que en otras personas provocarÃan enojo o amargura. La vida no es para él una lucha peligrosa en la que se trate de ser o no ser, sino una variada aventura que admite sorprendido, o un viaje fascinante en dimensiones mentales desconocidas, en el que los inconvenientes, las derrotas y las pérdidas tienen sólo la función de ser indicadores del camino. Por eso sigue de la manera más directa posible su claro y fuerte anhelo de alegrÃa y amor. Sus sentimientos de felicidad son auténticos y reales: no tiene el falso dulzor de expectativas injustificadas y de ilusiones y por eso no puede transformarse en amargura. De este modo, la persona de tipo willow desarrollada en armonÃa, con su postura afirmativa ante la vida, es la demostración viviente de que en nuestro mundo reina una justicia superior que, al ser sobrehumana, se sitúa también por encima de las disputas mezquinas y orientadas al provecho de los seres humanos. A quien la acepta confiado no se le ocurre nunca sentirse tratado injustamente y está inmunizado con todos los padecimientos que puedan surgir inevitablemente de allÃ.
En condiciones desfavorables el sentido innato de justicia puede degenerar en autojustificación, que sólo puede generar injusticia. Ésta es también la que en las personas de tipo willow desarrolladas sin armonÃa genera constantemente la sensación de ser tratadas injustamente, a lo que responden, según su temperamento, con rabia, amargura o deseo de venganza. Con tales reacciones indican que rechazan las enseñanzas o indicaciones que la vida les dan porque no cuadran dentro de su esquema de expectativas, y se mantienen aferrados a su postura. Se niegan a responder con sinceridad a la pregunta sobre la justificación de sus deseos y expectativas, están ofendidos, amargados o desilusionados, se enfadan, se enojan o buscan venganza. Con la falta de alegrÃa que se propaga por ellas, ponen de mal humor a otras personas, a incluso a menudo experimentan un cierto placer en situarse dentro del cÃrculo de su postura negativa. Resultan entonces congéneres desagradables, a los que todo el mundo evita si puede y que se molestan a sà mismos y a los demás. Cuando se dan cuenta que no tienen tanta razón o que todo no resulta tan mal, comienzan a tranquilizarse. Pero dado que por regla general esto no le sirve de lección, es sólo cuestión de tiempo hasta que sufren la siguiente “injusticia”.
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Naturaleza de la Acción de la Esencia Willow
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Willow es el remedio para la reconciliación y el perdón. Actúa contra la tendencia a sentirse tratado injustamente, ofenderse o desear tomarse venganza, vuelve condescendientes, prudentes y satisfechos. Es útil en los niños que se han acostumbrado a imponer su voluntad mediante enojos y rabietas y tiene gran valor para aquellas personas que han enfermado por conflictos con su destino y rechazar la vida de forma categórica, puesto que mientras persista esta postura no pueden curarse.
Publicado el 29 Oct, 2008


