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Por Triangles* |
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| El verdadero servicio es la emanación espontánea de un corazón amoroso y de una mente inteligente, es el producto de la inevitable afluencia de la fuerza espiritual y no de la intensa actividad en el plano físico; es el efecto del hombre cuando expresa lo que en realidad es y no el efecto estudiado de sus palabras o actos | ||||||||
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Hace
dos mil años, el sol entró en el signo de Piscis y, desde
entonces, las energías que emanan de esta constelación han
condicionado la civilización humana. Este período de la
historia ha efectuado una transformación desde aquella humanidad
predominantemente guerrera y de facciones tribales hasta un punto en el
que la gran familia de naciones no es sólo una noble idea, sino
que además es alentada activamente por los pensadores visionarios
y desarrollada por las Naciones Unidas. El sol se está moviendo
ahora hacia el signo zodiacal de
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Acuario; nuevas energías, impulsos y oportunidades aguardan a la humanidad para impulsar el proceso evolutivo sobre el planeta. La Era de Acuario no dudará en personificar lo más elevado y ennoblecido del pasado, pero no obstante traerá su nota más distintiva y elevada de amor y de luz, enfatizándola sobre el trabajo de grupo. Al signo de Acuario, el Aguador, se le representa como "un hombre que lleva sobre sus hombros una vasija de agua tan llena que la derrama sobre todo y sobre muchos, y que a pesar de ello no se agota". Estas palabras simbólicas indican que el papel de servicio será un camino de vida en la era venidera; por ello, Acuario perdura simbólicamente "para la pureza y relación del grupo, para la universalidad de la experiencia y para que las aguas se derramen sobre todo". No es una coincidencia que, en la última centuria, la búsqueda natural del agua haya llevado aparejada el beneficio de muchas personas dentro de la familia humana; aunque todavía hay bastante por hacer para mejorar el suministro de agua abundante y limpia a todos los seres del planeta. Sanidad, riegos, transporte de la energía hidroeléctrica son sólo algunos de los caminos en los que se usa el agua para el bienestar. Se nos viene a la memoria de uno de los Trabajos de Hércules, en el que éste divide el flujo de las aguas de dos ríos, limpiando así los establos de Augean y salvando consecuentemente su reino de la pestilencia. En el mundo de hoy, se lleva a cabo una gran limpieza. Las aguas purificadoras de Acuario traen a la superficie todas las impurezas internas de la sociedad. La humanidad demanda, por parte de aquellos que mantienen posiciones influyentes, mayores estándares, valores más juiciosos e ideales más nobles. Quizás uno de los ejemplos más relevantes del impulso de Acuario se encuentre en el primer artículo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que señala que " Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, y dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros". Los artículos proporcionan, a su manera, un importante marco para alcanzar una paz y una seguridad reales, dando así forma -en parte- al diseño de un nuevo orden global. El servicio correcto, que será representativo del pensador de Acuario, requiere no sólo el derrame de un corazón amoroso, sino también el uso de una mente entrenada, responsable de una evolución progresiva, gracias a la liberación de ideas espirituales emanadas de la Mente de Dios. Estas ideas, impulsadas por la voluntad al bien, se realizan en los niveles externos, como sucede en todos los desarrollos en la sociedad mundial, enriqueciendo y embelleciendo la vida humana. En el mundo actual, hay grupos que están espiritualmente focalizados e inspirados por la visión acuariana, con el objetivo de perdurar no sólo "en el ser espiritual, sino de estar unidos a los demás, trabajando con ellos subjetiva, telepática y sintéticamente" El papel del trabajo grupal está emergiendo, ya sea en el servicio espiritual, en los negocios, en la ciencia o en cualquier otro campo del esfuerzo humano, como una expresión natural del desarrollo humano. Esta tendencia es aún embrionaria, y es reconocida por los pensadores espirituales como un ciclo importante en la vida de la humanidad. En las dos o tres últimas centurias, y especialmente en esta última, el impulso de servicio de Acuario ha despertado gradualmente a la humanidad a una apreciación de la interrelación de la diversidad de la vida sobre nuestro pequeño planeta, así como de su papel como custodio responsable de los reinos inferiores de la naturaleza. En los próximos doscientos años, podemos esperar que continúe este patrón emergente y que, como impulso característico de Acuario, toda la humanidad se acerque al Corazón de Dios. *Triangles es una de las actividades de Lucis Trust, www.lucistrust.org |
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La era pisceana preparó lenta, muy lentamente, el camino para la divina expresión del servicio, que será la gloria de los siglos venideros. Hoy el mundo está llegando firmemente a comprender que "ningún hombre vive para sí mismo" y que sólo cuando el amor,sobre el cual se ha escrito y hablado tanto, se exterioriza como servicio, el hombre puede estar a la altura de su capacidad innata. El servicio generalmente se interpreta como algo muy deseable, pero raras veces se comprende cuán difícil es servir. Implica sacrificar tiempo, todo aquello que nos interesa y las propias ideas; |
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requiere un trabajo excesivamente arduo, porque necesita un esfuerzo deliberado, sabiduría consciente y habilidad para trabajar sin apego. Estas cualidades no las logra fácilmente el aspirante común; sin embargo, la tendencia a servir es una actitud que posee hoy una vasta mayoría de personas en el mundo. Tal el éxito obtenido por el proceso evolutivo. A menudo se considera que servir consiste en lograr que las personas adopten el punto de vista de aquel que sirve, porque para el seudo servidor es bueno, verdadero y útil y, lógicamente, creerá que será bueno, verdadero y útil para todos. Muchos creen que servir es darle algo al pobre, al afligido, al enfermo y al desgraciado, porque consideran que deben ayudarlos, sin comprender que esta ayuda se ofrece primordialmente porque se sienten incómodos ante las condiciones afligentes y, por lo tanto, deben esforzarse por mejorar tales condiciones a fin de sentirse nuevamente cómodos. Esta forma de prestar ayuda, alivia el propio malestar, aunque no logre liberar ni aliviar a los que sufren. El verdadero servicio es la emanación espontánea de un corazón amoroso y de una mente inteligente, el resultado de hallarse en el lugar correspondiente y permanecer en él; el producto de la inevitable afluencia de la fuerza espiritual y no de la intensa actividad en el plano físico; es el efecto del hombre cuando expresa lo que en realidad es, un divino Hijo de Dios, y no el efecto estudiado de sus palabras o actos. Sirve olvidándose de sí mismo, sigue su camino abnegadamente, no piensa en la magnitud o el fracaso de sus realizaciones, ni tiene ideas preconcebidas de su propio valor o utilidad. Vive, sirve, trabaja y ejerce influencia, sin pedir nada para el yo separado. Excusas para No Servir El deseo de hacer el bien y de llevar a cabo fines espirituales se agita incesantemente en las conciencias. Quien ama a sus semejantes y sueña con la materialización del Reino de Dios en la tierra, o es consciente del despertar -por lento que sea- de las masas a los valores espirituales superiores, se siente totalmente insatisfecho. Se da cuenta que ha contribuido muy poco para lograr esos objetivos deseables. Sabe que su vida espiritual es secundaria y la guarda cuidadosamente para sí, temiendo frecuentemente hablar de ello a sus seres queridos y allegados; trata de ensamblar sus esfuerzos espirituales con su vida común y externa, de hallar tiempo y oportunidad para ello, en forma apacible, fútil e inocua. Se siente inerme ante la tarea de organizar y reajustar sus asuntos, para que predomine el modo espiritual de vivir; busca excusas y oportunamente razona con tanto éxito que llega a la conclusión de que, dadas las circunstancias, hace todo cuanto puede. La verdad es que lo que hace es tan poco, probablemente una hora, quizás dos, de las veinticuatro del día, abarque el tiempo que le dedica al trabajo; se escuda detrás del argumento de que las obligaciones del hogar le impiden hacer más, y no se da cuenta que, con tacto y comprensión amorosa, el ambiente hogareño puede y debe ser el campo donde él triunfe; olvida que no hay circunstancias en las que el espíritu del hombre pueda ser vencido, o en que el aspirante no pueda meditar, pensar, hablar y preparar el camino para la venida del Cristo, siempre que tenga suficiente interés y conozca el significado del sacrificio y el silencio. Las circunstancias y el medio ambiente no constituyen un verdadero obstáculo para la vida espiritual. Quizás se excuse tras el pretexto de tener poca salud y con frecuencia enfermedades imaginarias. Dedica tanto tiempo al cuidado de sí mismo, que el que podría dedicar al trabajo es muy reducido; está tan preocupado con su cansancio, su resfrío y sus imaginarias dificultades cardíacas, que su "conciencia del cuerpo" se desarrolla constantemente hasta que con el tiempo domina su vida; entonces es demasiado tarde para hacer algo. Esto ocurre especialmente con las personas que han llegado a los cincuenta años o más. Difícilmente dejarán de dar esta excusa, porque se sienten cansados y doloridos, y en el trascurso de los años esto tiende a empeorarse. El único remedio para esta inercia progresiva es ignorar el cuerpo y sentir alegría en la vivencia del servicio. No me refiero a enfermedades definidas o a serios impedimentos físicos; a éstos se les ha de dedicar el cuidado y la atención debidos; me refiero a los miles de hombres y mujeres que se quejan y preocupan de cuidarse a sí mismos, desperdiciando horas que podrían dedicarlas a servir a la humanidad. Aquellos que tratan de hollar el Sendero del Discipulado deberían dedicar las incontables horas malgastadas en un inútil cuidado de sí mismos, a servir a la Jerarquía. Otra excusa que conduce a la inercia es el temor que tiene la gente de hablar acerca de las cosas del Reino de Dios; teme ser desairada o considerada anormal e intrusa. Por lo tanto, guarda silencio, deja pasar la oportunidad y nunca se da cuenta de cuán dispuesta está la gente para tratar las realidades, debido al consuelo y la esperanza que proporciona la idea de la reaparición del Cristo o de compartir la luz espiritual. Esta es esencialmente una especie de cobardía espiritual, y está tan difundida que es responsable de la pérdida de millones de horas de servicio mundial. |
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Necesidad de Servidores La necesidad actual del mundo nunca fue tan grande, ni la responsabilidad tan profunda, real y urgente, de quienes huellan el sendero del discipulado. Necesitamos a todos los que trabajan en este sendero y aspiran a liberarse. Necesitamos a quienes buscan un contacto estrecho con sus almas y con Nosotros, los que tratamos de guiar a la raza actualmente. Necesitamos colaboradores dedicados y altruistas como nunca antes en la historia de la raza. Se necesitan conocedores y aquellos de mente y corazón abiertos, que no tengan ideas preconcebidas, defendidas fanáticamente, ni antiguos idealismos, los cuales sólo deben ser reconocidos como que indican parcialmente las incomprendidas grandes verdades -verdades que pueden ser captadas en gran medida, y por primera vez, SI las lecciones de la presente situación mundial y la catástrofe de las I y II guerras mundiales son debidamente aprendidas y la voluntad de sacrificarse entra en acción. Características del Servidor El verdadero servidor, como es de esperar, se caracterizará por su inofensividad, y la abstención de actos y palabras que puedan ser mal interpretadas. No dañará al grupo mediante palabras o sugerencias, indirectas e insinuaciones que expresan verbalmente disconformidad. Observen que no digo "que dañará al individuo". Es innecesario recordar a quien trabaja de acuerdo a la Ley del Servicio, que no debe perjudicar a individuo alguno, pero cuando actúa bajo un excesivo estímulo espiritual e intensa aspiración, se ha de recordar a menudo que debe demostrar inofensividad grupal. La segunda característica consistirá en dejar a los demás servir como mejor les parezca, pues sabe que la vida que fluye a través del servidor individual debe tener salida y hallar sus propios canales; dirigir esas corrientes sería peligroso y podría impedir la realización del servicio designado. La tercera característica del nuevo servidor es alegría, la cual reemplaza a la crítica (creadora de disidencias), y el silencio elocuente. Un Desafío Mundial Desafío a todos los pensadores del mundo a abandonar sus sectarismos, nacionalismos, partidismos y, con espíritu de hermandad, a trabajar en su nación, considerándola como parte integrante de una gran federación de naciones -federación que ya existe internamente, pero espera ser materializada mediante la actividad de los pensadores del mundo. Los incito a trabajar por la causa de la religión y en el campo de esa religión particular, en la que están interesados, ya sea por accidente de nacimiento o elección, ya por considerar cada religión como parte de la gran religión mundial. Deben también considerar que las actividades de su grupo, sociedad u organización, demandan ayuda, en la medida y sólo en la medida en que los principios sobre los cuales se fundan y las técnicas que emplean, sirvan para el bien general y promuevan la realización de la Hermandad. Les pido que abandonen sus antagonismos y antipatías, odios y diferencias raciales y traten de pensar en términos de una familia, una vida y una humanidad. No pido una respuesta sentimental ni devocional a este desafío. Les recuerdo que el odio y la separatividad han llevado a la humanidad a su penosa situación actual. Sin embargo, agregaría a esta advertencia, que existe hoy en el mundo una cantidad suficiente de personas que alcanzarán la liberación, las cuales podrán producir cambios en las actitudes del género humano y en la opinión pública, siempre que se pongan a la altura, por un acto de la voluntad, de lo que ellas conocen y creen. También los desafío a que se sacrifiquen, a consagrarse a sí mismos, a dar su tiempo y su dinero, y se interesen en difundir estas ideas entre quienes los rodean, en su medio ambiente y en el grupo al cual pertenecen, despertando así a sus compañeros de grupo. Los exhorto a que hagan un esfuerzo unido para inculcar nuevamente las ideas de hermandad y unidad. Les pido que reconozcan a quienes trabajan en todos los grupos y los ayuden. También les recomiendo que guarden silencio ante las palabras de odio y de crítica y que hablen en términos de hermandad y de relaciones grupales. Les ruego que procuren hacer de cada día un nuevo día, en el que enfrentan una nueva oportunidad. Traten de olvidar sus propios asuntos, sus pequeñas penas, preocupaciones y suspicacias, ante la urgencia de la tarea que debe realizarse, y difundan el culto de la unidad, el amor y la inofensividad. Además quisiera que se aparten de los grupos que tratan de destruir y atacar, no importa cuán sincero sea su móvil. Adhiéranse a los trabajadores que tienen fines constructivos, que no luchan contra otro grupo u organización, y que han eliminado de su vocabulario la palabra "anti". Estén de parte de los que construyen silenciosa y constantemente para el nuevo orden -orden que se funda en el amor, construye bajo el impulso de la hermandad y posee la comprensión de la hermandad, basada en el conocimiento de que cada uno y todos, no importa cual sea nuestra raza, somos hijos del Padre Uno y hemos llegado a comprender que los antiguos modos de trabajar deben desaparecer y proporcionar una oportunidad a los nuevos métodos. ________________ Tratado sobre
Magia Blanca. |
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