Sin
duda que la homeopatía, como medicina,
ha crecido en los últimos años.
Datos recientemente publicados en la revista
Contemporary Pediatrics 20(5):97-111,
2003, confirman que el porcentaje de adultos
que afirmó usar homeopatía en
1990 aumentó de un 0,7 % a un 3,4 %
en 1997 y que las ventas de medicamentos homeopáticos
se incrementaron de $100 millones en 1988
a 250 millones de dólares en 1996.
Dentro de este crecimiento, se manifiesta
un claro aumento en la utilización
de esta medicina en lactantes y niños.
En una publicación británica
(Homeopathy (2003) 92, 3-10), sobre
la práctica homeopática en Noruega,
se dice que 1 de cada 4 consultas al homeópata,
en 1998, correspondió a niños
y niñas entre 0-9 años; este
valor es importante si se compara con el 1
de cada 10 que era en 1985. Este cambio se
atribuye a que los padres perciben esta medicina
como segura, inofensiva y sin efectos tóxicos.
Es importante manifestar que un creciente
número de padres está preocupado
hoy en día por los efectos colaterales
de los medicamentos convencionales, especialmente
cuando se trata de administrarlas a sus bebés
o niños pequeños. Sienten que
un buen cuidado médico comienza en
casa; esto es una sensación natural
en todos los padres. En toda familia existe
un botiquín de urgencia con medicamentos
para combatir la fiebre, el dolor de oídos,
los cólicos y las enfermedades comunes.
¿Por qué entonces no incluir
los medicamentos homeopáticos, que
pueden ser una excelente ayuda y sin efectos
colaterales tóxicos?
Los medicamentos homeopáticos son utilizados
para tratar muchos problemas comunes pediátricos,
agudos y crónicos, incluidos el asma,
las alergias, los cólicos, los eczemas,
los desordenes de la conducta, la otitis,
la diarrea, entre otros, así como también
pueden ser de mucha utilidad en la prevención
de afecciones recurrentes en los niños
y niñas. Un buen manejo por parte de
los padres puede ser fundamental en el comienzo
o inicio de alguna enfermedad, mientras buscan
con tranquilidad ayuda médica. En ese
sentido, para muchos padres que han experimentado
ya las bondades de la homeopatía, ésta
ha pasado a ser un verdadero regalo de la
naturaleza.
La Homeopatía
en Farmacias
En el mercado nos podemos encontrar
con dos tipos de remedios:
Los medicamentos homeopáticos simples,
los cuales expresan el nombre de la sustancia
en latín y la potencia en que se encuentran
(habitualmente son D6, D12, D30, C30 y C200).
Así medicinas clásicas como
belladonna, aconitum, apis, pulsatilla, nux
vómica, lycopodium, entre otros. Las
potencias ideales para afecciones comunes
son la D6, D12 o D30, mientras que las potencias
más altas es conveniente que sean manejadas
por un profesional.
Las formulaciones complejas, por su parte,
son combinaciones de medicamentos homeopáticos
en una misma forma farmacéutica (glóbulos,
gotas, comprimidos), que están orientadas
a patologías específicas como
tos, gripe, diarreas, entre otros. Estas formulaciones
son de fácil manejo y carecen de efectos
secundarios. Se identifican en las farmacias
por su principal componente acompañada
de la palabra "compuesta". En otras
ocasiones también se utilizan nombres
de fantasía. Ejemplo: glóbulo
compuesto N°3 (tranquilizante infantil),
apis compuesto gotas (alergias). Si la persona
no está familiarizada con la homeopatía,
es recomendable la utilización de las
combinaciones de remedios o fórmulas
complejas, las cuales pueden llevar a un alivio
de los síntomas en forma segura.
La utilización del medicamento simple
requiere de un buen conocimiento de la materia
médica y del cuadro del paciente para
aplicar el principio de similitud en forma
correcta.
La Consulta Profesional
Si bien los padres pueden comenzar el cuidado
de la salud en casa, la consulta médica
es indispensable, sobre todo si el cuadro
clínico del niño no evoluciona
en forma favorable en las primeras horas de
tratamiento.
La consulta a un médico homeópata
generalmente incluye una extensa entrevista
y una evaluación, que toma en cuenta
muchos aspectos del niño, como problemas
de salud, historia familiar, patrones de sueño,
preferencias alimentarias, temperamento y
patrones conductuales. Con esa información
el profesional realiza un perfil de la enfermedad
y del enfermo.
El tratamiento homeopático será
muy útil no sólo en afecciones
agudas, sino que también en males a
repetición que comúnmente se
desarrollan en los niños.
- Recuerde...
- En lactantes y niños y niñas
menores de 2 años, es preferible
la utilización de glóbulos.
En caso de no disponer de glóbulos,
se puede utilizar comprimidos molidos y
disueltos en un vaso con agua mineral sin
gas o agua hervida fría hasta un
1/3 de su capacidad, para un período
de 24 hrs. La mezcla debe darse con una
cucharadita de té directamente en
la boca, o se diluye en una mamadera de
agua o leche.
- Las gotas tienen un contenido alcohólico
de 45°, su utilización es preferible
en niños y niñas mayores de
2 años. Ideal es diluirlas en un
poco de agua, leche o jugo, para así
disfrazar su sabor.
En un cuadro agudo, la acción del
medicamento homeopático es rápida;
por lo tanto, si no se ve mejoría
en las primeras 24 a 48 horas, se debe buscar
ayuda médica.
- En cuadros crónicos, los medicamentos
homeopáticos pueden utilizarse por
períodos prolongados de tiempo, dado
que carecen de contraindicaciones y efectos
colaterales tóxicos.
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Cinco
Razones por las Cuales es Importante
la Homeopatía en los Niños
y Niñas. |
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1.
Medicina Segura. Es
esencial que cualquier medicina administrada
a los niños y niñas
no tenga potenciales efectos adversos.
Los medicamentos homeopáticos
son preparados principalmente a partir
de hierbas (reino vegetal), algunos
minerales y también sustancias
del reino animal, y son dados en dosis
muy pequeñas, de manera que
ellas son 100% no tóxicas,
careciendo de efectos adversos. A
diferencia de los antibióticos
y otras medicinas semejantes, los
medicamentos homeopáticos en
comprimidos o glóbulos no afectan
la digestión, no bajan las
defensas, no producen alergias; en
general, no producen ningún
daño, incluso cuando se toman
por períodos prolongados de
tiempo.
2.
Medicina Efectiva y Rápida.
Es una observación generalizada
en todo los homeópatas, que
los niños y niñas son
muy sensibles a esta medicina y responden
muy rápidamente a los tratamientos.
La homeopatía es extremadamente
efectiva para prácticamente
todos los tipos de afecciones frecuentes
que ocurren en los niños y
niñas. Contrariamente a la
errada creencia general, la homeopatía
es de efecto rápido y lleva
a recuperar el estado de salud de
la manera más veloz posible,
ya sea en una fiebre, resfrío,
tos, diarrea, etc.
3.
Medicina Natural con Base Científica.
La homeopatía está basada
en el principio natural de curación
llamado Ley de Semejantes o del Similar
("Lo similar cura lo similar").
La efectividad de la homeopatía
puede ser probada científicamente
y se pueden reproducir resultados
positivos repetidas veces. Todo esto
avala sus más de 200 años
de utilización.
4.
Medicina que Fortalece las Propias
Defensas del Niño
o Niña. Los niños y
niñas frecuentemente desarrollan
infecciones recurrentes debido a sus
bajas defensas. Los tratamientos homeopáticos
actúan a un nivel profundo,
en la raíz de la enfermedad,
llevando asociado un aumento en las
defensas de los niños y niñas.
Como resultado, éstos no caen
enfermos en forma tan frecuente, mejorando
su resistencia a la enfermedad.
5.
Medicina Amigable para Niños
y Niñas. Los
glóbulos homeopáticos
tienen un agradable sabor dulce, lo
cual hace que sean aceptados con mucho
placer por los niños y niñas.
Estos nunca tendrán un sabor
amargo ni causarán una sensación
de náuseas, por lo cual, los
niños y niñas no hacen
ningún alboroto al tomarlos.
Incluso, en lactantes, los glóbulos
pueden disolverse en agua o leche
y ser administrados sin ningún
problema, evitando con esto el actuar
en forma enérgica con ellos,
lo que habitualmente termina en llanto,
con las correspondientes molestias.
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