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Por Alice A. Bailey |
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| En la India, el Festival de Wesak ha sido considerado durante siglos como una fiesta pública. Es un día de reunión, de peregrinación y de gozosa expectativa. Es un día santo. | |||||||
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Es verdad que el significado interno de este día es reconocido sólo por un pequeño grupo especialmente orientado y que la vasta mayoría no conoce nada y les importa poco lo que pueda significar. Pero lo mismo se puede decir de cualquiera de las grandes fiestas espirituales. Para algunos, son símbolos de grandes realidades espirituales; para otros, significa simplemente una fiesta o un día para hacer regalos o ir de visita. Pero no conocen prácticamente nada de la fuerza espiritual liberada en estos momentos sobre el mundo o del verdadero significado de aquellos "Días de Gracia", como por ejemplo, el Viernes Santo, en los que la Divinidad viene en ayuda de la humanidad. Las relaciones internas y verdaderas están más allá de su mente. Y de la misma manera ocurre con el Festival de Wesak. |
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Sin embargo, hay en este Festival algo que lo diferencia de todos los demás y lo pone en una categoría aparte. Todas nuestras fiestas cristianas se conmemoran en honor de acontecimientos pasados y sucesos que ocurrieron siglos atrás o se realizan en honor de algún gran Discípulo de Cristo que sirvió a la raza en el pasado, como Él lo hizo. El Festival de Wesak, no obstante, se celebra en reconocimiento de un acontecimiento actual y viviente. Se lleva a cabo (de acuerdo con la creencia de aquellos que lo observan) mientras se produce un hecho grande y celestial; constituye una ceremonia de participación. Este acontecimiento celestial tiene lugar anualmente en el momento del Plenilunio de mayo y en él se transmite a la Tierra (en relación con la medida de la demanda del hombre) la Bendición de Dios mismo, mediante Buda y su Hermano, Cristo. Ceremonia Física Este hecho puede actuar y actúa en el mundo físico y tiene su contraparte física. Paralelamente a la ceremonia subjetiva y espiritual, ocurre un acontecimiento de cierta importancia en un pequeño valle del Tíbet, del otro lado de los Himalayas. Se supone que allí se desarrolla la ceremonia terrestre de la Bendición y así mucha gente del distrito y de los alrededores hallan el camino hacia el valle, como peregrinos hacia la Luz. Luego, en la hora del Plenilunio, se realiza un solemne ritual, que puede ser visto y reconocido con toda claridad como cualquier ceremonial en nuestras grandes catedrales. Un detalle
muy interesante relacionado con este Festival y su realización
ceremonial con el Tibet es el hecho de que muchos cristianos ortodoxos,
que rechazarían en forma absoluta cualquier asociación con
los credos budistas o hinduístas, son testigos, en sus sueños,
de esta ceremonia. Cuando actuaba como miembro ortodoxo de la Iglesia
de Inglaterra y como evangelista, para mí el budismo era simplemente
una religión pagana y ¡tan grande era mi ignorancia!, que
Buda era simplemente uno de los numerosos "ídolos" paganos.
Dos veces soñé -y ello con un intervalo de siete años-
que participaba en una extraña ceremonia y en un acontecimiento
fuera de lo común. Los hechos registrados eran claros y vívidos
y los detalles idénticos en los dos sueños. Era imposible
desechar el sueño como una fantasía vana o considerarlo
como uno de los fenómenos corrientes del sueño. Veinte años
más tarde, cuando leí una descripción del Festival
de Wesak, descubrí lo que era aquello que había visto. Mi
sueño indicaba, aparentemente, un acontecimiento real. Oportunamente
encontré varias personas que habían tenido el mismo sueño
y se preguntaban cuál era el significado de lo que habían
visto. Cuando un sueño es similarmente registrado por distintas
personas, en todas partes del mundo, cuando los detalles del sueño
son idénticos y cuando se descubre que el sueño está
basado en un determinado ceremonial que se desarrolla en ese momento,
ello crea seguramente un amplio campo de discusión, un motivo para
evocar un interés y quizás evidencia el testimonio de un
hecho. |
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La Leyenda El sueño,
la leyenda, o el hecho puede describirse de la siguiente manera: |
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Los
Maestros de Sabiduría
"Los esotéricos del mundo pueden llamarlos los Maestros de Sabiduría, la Jerarquía Planetaria, que en sus diversos grados están regidos y guiados por Cristo, el Maestro de Maestros, Angeles y Seres Humanos por igual. O pueden también llamarlos los Rishis de las Escrituras Hindúes, o la Sociedad de Mentes Iluminadas, según la enseñanza tibetana. Ellos son los Grandes Intuitivos y los Grandes Compañeros según la presentación moderna y son el conjunto de la humanidad perfeccionada, que han seguido los pasos de Cristo y han penetrado, por nosotros, en los misterios, dándonos ejemplo para que hagamos lo que ellos han hecho. Con su Sabiduría, Amor y Conocimiento |
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constituyen una muralla protectora para la humanidad y tratan de guiarnos paso a paso, (como ellos fueron guiados en su tiempo) de la oscuridad a la Luz, de lo irreal a lo Real, de la muerte a la Inmortalidad. Este grupo de conocedores son los principales participantes del Festival de Wesak. Se sitúan en el confín Noreste del Valle y, en círculos concéntricos (de acuerdo con el estado y grado de su desarrollo Iniciático), se preparan para un gran acto de servicio. Frente a la roca, mirando al Noreste, están Aquellos Seres que son llamados por sus discípulos "Los Tres Grandes Señores", que son: Cristo, que se sitúa en el centro; el Señor de las Formas Vivientes, el Manú, que se sitúa a Su Derecha; y el Señor de la Civilización, que se sitúa a Su izquierda. Los Tres se colocan frente a la roca, en la que descansa una gran copa de cristal llena de agua." "Detrás
del Grupo de Maestros, Adeptos, Iniciados y Colaboradores Mayores en el
Plan de Dios, se encuentran los discípulos y aspirantes del mundo,
en sus diversos grados y grupos "en el cuerpo o fuera de él"
-citando a S. Pablo- quienes constituyen en esta época el Nuevo
Grupo de Servidores del Mundo. Los que estaban presentes físicamente
llegaron allí por medios comunes. Otros estaban presentes en sus
cuerpos espirituales y otros en sueños. El "sueño"
que ellos relatan ¿no podría ser el reconocimiento físico
y el recuerdo de un suceso espiritual interno?" Bendición de Buda "Unos pocos minutos antes de la hora exacta de la Luna Llena, puede verse, a lo lejos, un pequeño punto en el cielo, acercándose cada vez más. Y poco a poco su silueta se hace más nítida, se definen sus contornos hasta que la forma de Buda se hace visible: sentado en posición de loto, envuelto en su manto azafranado, bañado en Luz y Color, y con una mano extendida bendiciendo. Cuando Buda llega al punto exacto central sobre la gran roca, flotando sobre las cabezas de los Tres Grandes Señores, un gran mantram, que se pronuncia únicamente una vez al año, en el Festival, es entonado por Cristo, y todos los asistentes que se encuentran en el Valle se postran. Esta Invocación produce una gran vibración o corriente de pensamiento, ¡de tal potencia! que llega, desde el grupo de aspirantes, discípulos e iniciados, hasta Dios mismo, y señala el supremo momento de intenso esfuerzo espiritual durante todo el año y la vitalización espiritual de la humanidad, y sus efectos espirituales permanecen durante los meses subsiguientes. El efecto de esta Gran Invocación es universal o cósmico, y sirve para ligarnos con ese Centro Cósmico de Fuerza Espiritual, del cual han venido todos los seres de la Creación. Se imparte la Bendición y Cristo, como representante de la humanidad, la recibe para distribuirla". Así,
según la leyenda, Buda vuelve una vez al año, para bendecir
al mundo, transmitiendo a través de Cristo, nueva vida espiritual. Implicaciones del Festival Según la historia antigua, ésta es la leyenda que existe detrás de esta Fiesta popular en Oriente. Y es real si nos atrevemos a creerlo y tenemos la mente lo suficientemente abierta como para reconocer esta posibilidad. Para algunas personas, actualmente, este Festival representa ciertas ideas muy claras y definidas, y ofrece una gran oportunidad. Las ideas que simboliza pueden enumerarse de la siguiente manera: Primero: Este Festival une el pasado con el presente de un modo como no lo hace ningún otro Festival relacionado con cualquiera de las grandes religiones del mundo. Representa una verdad viviente y una oportunidad presente: en su mutuo servicio a la humanidad, Buda y Cristo traen esta unión. También unifican a Oriente con Occidente, a la vez que funden en un todo la tradición cristiana con los credos budistas e hinduístas, y la aspiración de todos los creyentes del mundo de hoy, ya sean ortodoxos o no. Así desaparecen las distinciones religiosas. Segundo:
Este Festival señala el punto máximo de Bendición
Espiritual para el mundo. Es un momento de extraordinario aflujo de vida
y estímulo espiritual y sirve para vitalizar la aspiración
de toda la humanidad. Una vez que se ha reconocido esto, será posible desarrollar una ciencia de acercamiento hacia las verdades y fuerzas más profundas de la vida ocultas detrás del velo. Esto revelará la Nueva Era, y es parte de la verdadera técnica que emerge del Sendero y del progreso espiritual. Volvamos al escenario de los Himalayas. "Cuando Buda ha desaparecido, la multitud se pone de pie, el agua de la copa es distribuida en pequeñas porciones a los Maestros, Iniciados y discípulos, y luego ellos retornan al lugar del servicio. La multitud bebe el agua, en copas o jarros que han traído y la comparten con los demás. En esta magnífica "Ceremonia del Agua", se nos presenta en forma simbólica la Nueva Era de Acuario, que está ya en el umbral; la era de "Acuario", el "Aguador", como dijo Cristo en ese episodio que precedió al servicio de comunión iniciado por Él. Esta Ceremonia perpetúa para nosotros el hecho de la universalidad del Amor de Dios, la necesidad de nuestra purificación individual y la oportunidad de compartir con cada uno lo que pertenece a todos. El agua, magnetizada por la presencia de Buda y de Cristo, contiene ciertas propiedades y virtudes que ayudan y curan. Una vez bendecida de esta forma la multitud, ésta se dispersa silenciosamente, los Maestros y discípulos regresan con renovada fuerza para cumplir otro año de servicio en el mundo". Oriente y Occidente Esta leyenda o esta relación de un acontecimiento espiritual auténtico y vital, lentamente nos llega en nuestros días a Occidente y suscita de parte de muchos curiosidad, admiración, preguntas. Algunos aspirantes occidentales piensan que ha llegado el momento, tanto para el Occidente como para el Oriente, de unirse espiritualmente en una gran Fiesta y Comunión de almas, en unión con cada uno, bajo la dirección de Buda, que se encarna para traer la Luz al Oriente, y con Cristo que viene para traer la Luz en Occidente. Podemos pedir y evocar en común una bendición y una revelación espirituales, con la que deberemos gozar de "esta paz en la Tierra y esta buena voluntad hacia los seres humanos", que tanto necesitamos actualmente. Podremos así acceder a la era de la fraternidad y de la comprensión, que permitirá a cada uno liberarse del miedo y tener más tiempo para buscar a Dios. La Ceremonia de Wesak es, desde el punto de vista espiritual, es el acontecimiento más importante en nuestro planeta, siendo el testimonio más eficaz del acontecimiento que causa el mayor efecto sobre la humanidad. Su influencia se siente siempre, aunque la mayoría de las personas lo ignoren. Es importante que ahora sea admitido, aceptado y conscientemente utilizado por todos. Cada uno de los grupos de servidores debe colaborar con pleno conocimiento de causa con la Jerarquía Planetaria en todo el plantea, actuando así, según ciertas leyes, mediante las palabras de poder y ciertas Grandes Invocaciones; de esta manera, se obtendrán los resultados requeridos. La unificación del ritmo de algunos de estos grupos y de sus invocaciones permite la relación de núcleos de aspirantes con la conciencia de ciertas Grandes Vidas e Inteligencias. Estos grupos de aspirantes pueden entrar en contacto con el mundo subjetivo de estas Inteligencias por intermedio de dos puntos focales: Buda, representante del campo de las realidades espirituales subjetivas que nos rodean, y Cristo, representante del mundo de las aspiraciones humanas. Este hecho está simbolizado para nosotros por el rito de la Iglesia, en el que el sacerdote es un punto focal. Hay que remarcar una diferencia importante, el sacerdocio, en el transcurso de las grandes "ceremonias de contacto" en el futuro, no será exclusivo de unos pocos. Todos, incluso los profanos, podrán oficiar los ritos, siempre y cuando sean capaces de alinearse con el alma y de entrar en contacto con ella para colaborar con las otras almas. Finalmente,
puede decirse que, en un cierto período del año, la Logia
de los Maestros se reúne en asamblea de todos los miembros. Este
término "Logia" no es más que una forma de designar
este cuerpo de discípulos y colaboradores que el Cristiano llama
"Cristo y su Iglesia". En este período, que coincide
con la Luna Llena de mayo y la Fiesta de Wesak, los Maestros se reúnen
por tres razones esenciales: desean entrar en contacto con la fuerza espiritual
trasmitida a nuestro planeta por la mediación de Buda y de Cristo;
adaptar a las necesidades inmediatas el trabajo que queda por hacer para
la humanidad; y admitir a la iniciación a aquellos que están
preparados y estimular a sus discípulos en vistas a un servicio
y una actividad más eficaces.
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