Por Ma. José Ferrada Lefenda
 
 

Mediante técnicas como la acupuntura, la fitoterapia, el masaje, la dietética y la gimnasia médica y respiratoria, llega hasta nuestro país la milenaria medicina tradicional china, para ayudar a todos aquellos que se interesan por alcanzar el equilibrio y la salud con métodos naturales.

 


   En los últimos años se observa un creciente interés por la medicina tradicional china en Occidente. El tema se sitúa en un contexto de creciente preocupación del ciudadano de hoy por mantener su salud y prevenir la enfermedad con métodos naturales.
   Un sistema medicinal como la medicina tradicional china, que considera al cuerpo humano como un todo orgánico y ofrece técnicas terapéuticas eficaces, responde muy bien a este deseo.
   Fue la intención de satisfacer a todas aquellas personas que quieran alcanzar la salud o aprender esta tradición milenaria la

que impulsó al profesor Luis Pedreros a abrir en nuestro país la Escuela Latinoamericana de Medicina Tradicional China, que cuenta hoy en día con alrededor de 50 estudiantes.

   Luis Pedreros, director de la escuela, posee una larga trayectoria de formación en la medicina china, habiendo estudiado en el Australian College of Tradicional Medicine, en Sydney, Australia y en la Universidad de Guangzhou, China.

   La Escuela de Medicina Tradicional China, que funciona desde el año 2000, imparte cursos de medicina tradicional china gracias a un convenio con esta última universidad, que es una de las instituciones más antiguas donde se imparte la enseñanza de este tipo de medicina. El convenio permite a la escuela contar con asesoría y asistencia directa en el desarrollo de los programas de estudios, así como también con la posibilidad para sus graduados de participar en entrenamientos de residencia en dicha institución, asistiendo a los trabajos clínicos en hospitales de la región.

Algo más que Acupuntura

   Esta tradición, con más de 5.000 años, no consiste sólo en la utilización de agujas para curar las enfermedades (método conocido como acupuntura, al cual se la suele asociar), sino que es una práctica mucho más amplia, de la cual la acupuntura es sólo una parte. Como señala Luis Pedreros, "básicamente, la medicina china es un conjunto de técnicas de sanación, de tratamiento, de diagnóstico y de prevención de la salud".

   A la acupuntura, se suman la fitoterapia, el masaje, la dietética, la gimnasia médica y respiratoria, con el fin de que el paciente alcance un estado de equilibrio y salud.

   Se trata de una medicina que centra su atención en la naturaleza del individuo y de la sintomatología, más que en casos estándares, los que en Occidente se entiende por enfermedades.

   El médico observa al enfermo con el ojo clínico de siempre. En efecto, un asmático presenta siempre los mismos síntomas, pero el análisis, la clasificación de estos signos clínicos y la elección del tratamiento se harán para cada paciente, según los criterios del sistema Yin y Yang y los cinco elementos (criterios de razonamiento básico dentro de la milenaria medicina tradicional china).

   El Ying y el Yang es un concepto de la filosofía china que parte de un enunciado simple: lo que está cara al sol se llama Yang y lo que está de espaldas al sol se llama Yin. De esta noción, se parte para clasificar cualquier cosa o fenómeno y su inverso: el frío y el calor, lo alto y lo bajo, la izquierda y la derecha, lo interno y lo externo, el movimiento y la inmovilidad. El mundo, según los patrones de la medicina china, es considerado como un todo universal que se transforma en lo particular por medio del Yin y del Yang. Esta unión entre el todo universal por una parte, la materia y los fenómenos por otra, se hace siempre por medio del Yin y del Yang sobre el esquema de las parejas antagonistas.

   De esta manera, el cuerpo humano se considera también como una entidad global que no escapa a la ley de los polos antagonistas Yin y Yang, y el equilibrio fisiológico depende del equilibrio entre ambos. Así, cuando por diversas causas el sistema Ying y Yang está en desequilibrio, el organismo se desajusta y se genera una patología.



   Cuando la causa patológica es el desequilibrio del Yin y del Yang, los principios generales del tratamiento consisten en volver a equilibrarlos funcionalmente. Si una parte es deficiente, habrá que tonificarla; cuando, por el contrario, haya un exceso, habrá que utilizar la dispersión para restablecer el equilibrio y lograr la salud.
   Por otra parte, los cinco elementos son: la madera, el fuego, la tierra, el metal, el agua y sus movimientos.

    La materia y los fenómenos terrestres son el resultado del movimiento y de las transformaciones de estos cinco elementos básicos. Los movimientos y transformaciones, a su vez, se generan a partir de un equilibrio permanente de formación y destrucción recíprocas. El ciclo normal de los cinco elementos representa el desarrollo natural de los fenómenos terrestres y, obviamente, de la fisiología normal del cuerpo humano. Y es la interrupción o la destrucción del ciclo normal de los cinco elementos lo que da lugar a la patología.

   Este sistema de los cinco elementos se aplica a las vísceras, las entrañas, los meridianos y los distintos órganos y tejidos del organismo. Según la medicina china, existe una clasificación y una noción de parentesco, que establece un sistema de relaciones entre las diferentes partes y funciones del organismo. De igual forma, lo establece con el mundo exterior y, de esta manera, cuando la patología se instala en la profundidad del organismo, sus manifestaciones clínicas pueden leerse, a través de este sistema de correspondencias, en la superficie corporal, a nivel de órganos y tejidos.

   Teniendo como base los razonamientos del Yin y del Yang y la clasificación de los cinco elementos, el tratamiento en medicina china ataca la patología en dos niveles: eliminar la sintomatología evidente de la enfermedad y eliminar la causa profunda de ésta.

   Uno de los tratamientos más usados es el que se conoce como tratamiento contrario, en el cual se intenta definir la naturaleza de la patología y utilizar las características opuestas a ella para su tratamiento. Por ejemplo, en una patología de frío, se utilizarán plantas de naturaleza caliente para el tratamiento, y a la inversa.

   Como señala Luis Pedreros, "no se trata sólo de una terapia", sino de un sistema de medicina antiquísimo que, mediante una combinación de diferentes elementos con raíces en la filosofía oriental, se presenta como una buena herramienta, que hoy llega hasta occidente para ayudar a todos aquellos interesados en alcanzar una vida saludable a través de métodos naturales.

Trabajo Conjunto

   Es fácil darse cuenta de que, a pesar de que traten el mismo tema, la medicina occidental y la medicina oriental lo abordan desde diferentes espacios filosóficos. Pero, tal como indica con satisfacción Luis Pedreros, "cada vez se avanza más hacia una integración, no una confrontación, entre ambos sistemas".

A su optimismo, se suma el de sus alumnos. Tal es el caso de Gloria Petit Solís, médico cirujano de la Universidad de Chile, quien señala que, "para un médico halópata con formación occidental, ha sido muy interesante tener que cambiar de lenguaje y de teoría para ubicarse en una visión de la enfermedad y del ser humano muy distinta, lo que ha sido un proceso muy enriquecedor y beneficioso en lo personal".

   Al parecer, se trata de una posibilidad que de ninguna manera pretende competir con la medicina occidental, sino que, muy por el contrario, pretende aportar desde su propia visión; postura que la medicina occidental parece aceptar como válida.

   De hecho, la Organización Mundial de la Salud reconoce la medicina china, en particular la acupuntura, como una técnica de salud efectiva y la recomienda para un sinnúmero de enfermedades contemporáneas. Del mismo modo, universidades de Australia, Inglaterra, Francia, España y otros países enseñan actualmente la medicina china con una categoría de licenciatura.

   Chile no se queda atrás. Un ejemplo de esto es el programa del Servicio Metropolitano de Salud del Área Sur que, en conjunto con la Escuela de Medicina Tradicional China, desde el año pasado, incluye el tratamiento de pacientes a través de la acupuntura.

   El programa se ha desarrollado con éxito no sólo para los pacientes sino también para los alumnos, quienes han tenido la oportunidad de hacer un aporte desde su área de conocimientos.

   Así lo destaca Josefina Del Valle, enfermera universitaria, que se ha desempeñado tanto en el sistema público de salud como en organismos no gubernamentales. "El éxito ha sido total. En este momento, se están tabulando los resultados de los tratamientos con unas fichas de referencia y de evaluación que se elaboraron previamente. La lista de espera para acceder a este convenio es muy larga y cada vez son más los médicos que me envían pacientes, pues se han dado cuenta de los buenos resultados. Todos los pacientes han sido previamente chequeados por médico, lo cual nos da una gran tranquilidad y respaldo".

   Los resultados alentadores llenan de ánimo tanto a Luis Pedreros como a sus alumnos, que observan en hechos concretos la posibilidad de complemento que existe entre la medicina occidental y la medicina oriental.

   Y es que, como indica Luis Pedreros, "la idea es entregar un conocimiento tradicional para integrarlo con la medicina moderna y formar parte del sistema de salud contemporáneo.


   Se trata de ofrecer a la gente que ingresa a la escuela posibilidades reales de progresar, como la que podemos ver en este trabajo conjunto con el Servicio Metropolitano de Salud".

    Este espíritu es el que impulsa a estudiantes como Rodrigo Aranda, médico cirujano egresado de la Universidad de Chile, quien con confianza señala sentirse satisfecho y "seguro de que en un futuro cercano podré desempeñarme cabalmente en las dos ciencias que han acaparado todos mis esfuerzos y voluntad durante estos últimos años."


Un Grupo Variado

   Pero no sólo médicos se interesan por el tema de la medicina tradicional china. Según Luis Pedreros, hasta la Escuela de Medicina Tradicional China de nuestro país, han llegado actores, profesores de matemáticas, abogados, médicos, dentistas, enfermeras, matronas e ingenieros, entre muchos otros. Gente que, en un rango de edad entre 24 y 60 años, tiene como objetivo común alcanzar los conocimientos necesarios para ayudar a la sociedad a encontrar el equilibrio y la salud mediante este conocimiento milenario.

   En opinión de Luis Pedreros, "son ellos los que han hecho posible todo esto. Lo que tenemos en términos de infraestructura es gracias a estas personas; es su aporte, su energía y su cariño lo que hace que esto progrese".


   Progreso que no se hace esperar y que busca formas concretas de aportar. Con orgullo, Luis Pedreros comenta: "Este conglomerado humano se va a proyectar dentro de la sociedad este año, con la apertura de clínicas en Curicó, Limache, Rancagua y San Bernardo, donde las personas van a tener acceso a un sistema de salud distinto".


   Los resultados sorprenden a alumnos como Francisco, economista y alumno de la Escuela de Medicina Tradicional China. "¡Cómo no va a ser satisfactorio sentir que puedes ayudar, en una pequeña proporción, a otro ser humano a superar un estado de dolor, sufrimiento o frustración, en la medida que él mismo decida hacerse cargo, aunque sea parcialmente, de asumir su responsabilidad en su propio proceso de curación! En definitiva, si logras involucrar al paciente, explicándole lo que le sucede desde el punto de vista de la Medicina Tradicional China, respetándolo en su integridad de ser humano que sufre, estimulando su colaboración y sus progresos, tú mismo te sorprendes con los resultados".

   Luis Pedreros se explica el éxito que ha tenido la Escuela de Medicina tradicional China en los siguientes términos: "Si los componentes básicos con los que estructuras tu vida son dar servicio, estudiar, hacer las cosas bien, el resultado tiene que ser bueno".

   De esta manera, la Medicina Tradicional China, gracias a esta escuela, llega hasta nuestro país con una historia, una experiencia y una filosofía basada en el equilibrio, con la finalidad de prestar sus servicios a todos aquellos que quieran mejorar su salud y prevenir enfermedades con las herramientas y el conocimiento milenario que ofrece Oriente.


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