El
Año 2000 y el Impacto de Shamballa
Compilación
de Iván Santandreu
Cada
vez que la fuerza de Shamballa incide sobre
la conciencia humana, tiene lugar una expansión,
y la humanidad avanza hacia una mayor síntesis
y comprensión del sentido de universalidad.
El
final del siglo -y del milenio- es, en cierto
sentido, un acontecimiento arbitrario y aún
artificial, ya que el calendario es una creación
humana, y el paso de una era hacia otra es
siempre gradual. Aunque no existe una fecha
definida o prefijada que marque el comienzo
de lo que se conoce como "nueva era", a menudo
se ha hecho alusión a dicho período como un
intervalo de transición entre la antigua era
de Piscis y la naciente edad de Acuario. Pero
concuerde uno o no con estos cálculos, la
mirada retrospectiva a los dos milenios transcurridos,
que hoy ocupa la atención de la humanidad,
sí reúne un potencial positivo para la futura
conducción de los asuntos humanos. La capacidad
de remontarse hacia las causas originales
de los efectos resultantes, y la búsqueda
del significado y significación inherentes
que subyacen a los eventos y apariencias externas,
son las dos herramientas fundamentales de
la vida interna.
Desde
tal perspectiva, se hace extremadamente claro
para todo individuo de buena voluntad, que
la humanidad se halla ante una encrucijada
espiritual -un tiempo de crisis y decisión
cuyas consecuencias se apreciarán a muy largo
plazo. La expansión de la mente humana mediante
la educación masiva y el desarrollo de los
medios de comunicación ha dado lugar a los
maravillosos y creativos aportes de la ciencia,
la educación y la cultura; aunque también
-y ello fue inevitable- se ha fomentado la
capacidad de la mente inferior a analizar,
separar y dividir. De esta tendencia a diferenciar
y discriminar equivocadamente nace "la gran
herejía e la separatividad", que estimula
el partidismo, la agresión y la competencia,
en detrimento del bien de la totalidad y del
bien común de la mayoría. Es aquí donde residen
las simientes del odio, el prejuicio y la
intolerancia, tan presentes en nuestro mundo
actual.
Sin embargo, de acuerdo a la Sabiduría de
las Edades, el arquetipo de la relación, en
todos los planos de nuestra vida planetaria,
está caracterizado por la hermandad y la fraternidad.
Ello significa que, a pesar de las apariencias
externas, la línea de menor resistencia para
la humanidad es la aspiración a la unidad
mundial. A pesar de ello, el reconocimiento
de que el sentido de compartir y la cooperación
son esenciales para el logro de la unidad
mundial, no puede ser forzadamente impuesto
a las mentes humanas, sino debe surgir del
interior de la raza humana, ya que "sólo la
voz de la opinión pública entrenada y la demanda
inteligente de las masas por rectas relaciones
humanas, pueden salvar al mundo del caos.
La solución a los problemas de la humanidad
es tarea de la misma humanidad, solución que
alcanzará a través de la buena voluntad creativa
y del enfoque grupal. La evidencia de este
reconocimiento puede ser percibida, en las
últimas décadas del siglo XX, en el destacado
crecimiento de las organizaciones no-gubernamentales,
fundaciones de beneficencia y organizaciones
de ciudadanos. Una significativa oportunidad
de activar la voluntad al bien de la humanidad
estará a nuestro alcance mediante la prevista
liberación de la "Fuerza de Shamballa" del
año 2000.
La Fuerza de Shamballa
La
fuerza de Shamballa, el fuego de la "Voluntad
al Bien", está a disposición para ser empleada
correctamente, pero el poder de expresarla
reside en su entendimiento y uso grupales.
Durante este siglo, esta fuerza ejerció su
primer impacto directo sobre la humanidad;
había influido sobre la raza humana en etapas
anteriores, pero sólo luego de ser aminorada,
filtrada y modificada. Este impacto directo
ocurrirá nuevamente en el año 2000, mas los
riesgos no serán entonces tan grandes como
en el primer impacto, debido a la madurez
espiritual de la humanidad. Cada vez que esta
energía incide sobre la conciencia humana,
se manifiesta con mayor plenitud algún aspecto
del Plan divino. Es la energía que introduce
la síntesis, la que mantiene unidas a todas
las cosas dentro del círculo del amor divino.
Desde su último impacto, el pensamiento humano,
como nunca antes, ha incrementado su interés,
en el establecimiento de la unidad y en el
logro de la síntesis en todas las relaciones
humanas, y un resultado de dicha energía ha
sido la creación de las Naciones Unidas.
La energía de Shamballa guarda relación con
la vivencia o cualidad de vida de la humanidad,
la cual se expresa mediante la conciencia
y la forma. Atañe al establecimiento de rectas
relaciones humanas, y es esta influencia la
que abre las mentes humanas a la realidad
del Plan de Amor y de Luz.
El aspecto voluntad puede ser contactado sólo
desde el plano mental, y por consiguiente,
únicamente quienes trabajan con y a través
de la mente pueden comenzar a apropiarse de
esta energía. Aquellos que responden a la
fuerza de Shamballa se aproximan estrechamente
a la energía del fuego. El fuego es el símbolo
y la cualidad del plano mental; es un aspecto
de la naturaleza divina.
La fuerza de
Shamballa, por lo tanto, es el foco para la
Voluntad al Bien, la cual conduce a las rectas
relaciones humanas y al establecimiento de
la paz sobre la Tierra
Cooperación con la Voluntad
al Bien
El
potente primer rayo de voluntad o propósito
está despertando hoy a la actividad, con su
creciente efecto sobre las mentes y las "pequeñas
voluntades" de los seres humanos. La respuesta
es compatible con la cualidad de la mente
y la intención de la voluntad humana.
Como demostración de la benéfica voluntad
de Dios, esta poderosa energía tiende a destruir
toda forma que impida el surgimiento de un
mundo nuevo y mejor; actúa como una fuerza
sintetizadora que produce la unión de todas
las partes separadas de vida y conciencia.
Ejerce un profundo efecto sobre el campo de
la política, así como sobre la conciencia
de quienes se ocupan de todos los aspectos
del gobierno en cada nación del mundo.
La energía de Shamballa es una demostración
de la Voluntad de Dios, en su poderosa vitalidad
espiritual. La voluntad al bien anima a todo
el proceso evolutivo, un proceso en el que
la humanidad puede hoy participar inteligentemente.
Una cooperación activa y efectiva es la que
proporciona la meditación grupal. El tema
de la voluntad al bien, la revelación de la
voluntad divina, y la receptividad y distribución
grupales de la fuerza de Shamballa, como una
energía estabilizadora y sintetizadora en
el mundo de los asuntos humanos, pueden crear
un punto focal de meditación poderosamente
evocativo.
La misma Jerarquía Espiritual del planeta
está interesada en el inminente impacto de
la fuerza de Shamballa sobre la conciencia
humana. Un gran número de hombres y mujeres
pueden cooperar conscientemente con la Jerarquía
en este acontecimiento planetario, mediante
la meditación y el empleo regular y deliberado
de la Gran Invocación.
La
Gran Invocación
Desde
el punto de Luz en la Mente de Dios,
Que afluya Luz a las mentes de los hombres; Que
la Luz descienda a la Tierra.
Desde
el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya Amor a los corazones de los hombres; Que el
Cristo retorne a la Tierra.
Desde
el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades
de los hombres; El
propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde
el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz Y
se selle la puerta donde se halla el mal.
Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan
el Plan en la Tierra.
La Gran Invocación es conocida a lo largo
de todo el mundo. Ello indica el cumplimiento
de la predicción de que se convertiría en
una plegaria mundial para la nueva era.
La
realidad de los grandes centros de energía
del planeta también se está estableciendo
paulatinamente como una posibilidad concreta
y razonable. La Jerarquía espiritual del planeta,
el "punto de Amor en el corazón de Dios",
ya está siendo reconocida por muchas personas.
Puede transformarse en una realidad viviente
para un creciente número de hombres y mujeres
dedicados que sirven a sus hermanos.
Nos hallamos ahora ante la posibilidad de
aproximarnos al "centro donde la Voluntad
de Dios es conocida", Shamballa.
La
humanidad no podrá emplear con sabiduría el
poder inherente a la voluntad espiritual hasta
que haya aprendido a amar sin egoísmo, y a
desarrollar la comprensión y la compasión
por todos los seres. El poder de amar y de
vivir de acuerdo a valores y principios espirituales
expande la conciencia, evoca al alma y allana
el camino hacia la comprensión de la voluntad
y propósito divinos.
SHAMBALLA
Shamballa
es un término sánscrito cuyo significado es
"el lugar de paz, de tranquilidad", solar
de verdadero conocimiento y benevolencia acerca
la esperanza hacia aquellos cuyos corazones
y mentes se permiten creer. Algunos de los
nombres por los cuales se ha conocido a Shamballa
son "La Tierra Prohibida" "La Tierra de Aguas
Blancas", "La Tierra de los Espíritus Radiantes",
"La Tierra del Fuego Viviente", y "La Tierra
de los Dioses Vivientes".
El Hinduismo, el Shamanismo y el Budismo,
todos ellos conservan tradiciones que postulan
a Shamballa como la fuente misma de su religión.
Por miles de años se han escuchado relatos
acerca de algún lugar más allá del Tibet,
entre los majestuosos picos y apartados valles
del Asia central, que persiste como un paraíso
inaccesible, un oasis de sabiduría universal
y paz, llamado Shamballa. En Occidente, se
conocía a Shamballa por el nombre de Shangri-la.
En la novela de James Hilton, El Horizonte
Perdido (1933), y en el film que le siguió,
esta tierra fue retratada como un centro de
felicidad, propósito y eterna juventud.
En
el ámbito de la cultura tibetana, se conoce
a Shamballa como un lugar de paz y prosperidad,
gobernado por regentes eruditos y compasivos.
Aún existe la leyenda de que este reino puede
ser hallado, oculto en un valle remoto en
algún lugar de los Himalayas. Hay muchas escrituras
budistas que describen este reino en detalle,
aunque se pone en duda si todo ello ha de
tomarse literalmente. Algunos instructores
budistas tibetanos consideran a este reino,
no como un lugar externo, sino como la base
o raíz de cordura y esclarecimiento que existe
como potencial dentro de cada ser humano.
Según se supone, los textos del Kalachakra
del Budismo Tibetano parecen haber sido transmitidos
originalmente a un rey de Shamballa por el
mismo Buda. Allí fueron preservados durante
siglos, siendo eventualmente devueltos a India.
Un gran número de dichos textos han sido publicados
ahora en occidente, y el Dala¡ Lama y sus
monjes han efectuado las ceremonias allí descritas
a lo largo de todo el mundo.
H.
P. Blavatsky fue la primer ocultista occidental
que escribió sobre la existencia aquel santuario
del Asia Central, al que llamó "mítica Shamballah".
Ella dijo que era una ciudad etérica en el
Desierto de Gobi que servía de cuartel invisible
a los Mahatmas, la Gran Fraternidad de Maestros
espirituales que trabajan detrás de la escena,
guiando y protegiendo a la humanidad. También
sabemos que, en los años treinta, Nicholas
Roerich, el artista e instructor espiritual
ruso, pasó muchos años en expedición por aquella
parte del globo, en busca de Shamballa y su
Sabiduría.
Desde
el punto de vista de las enseñanzas esotéricas
contemporáneas, se dice que Shamballa es un
inmenso reservorio de energía, y es conocido
como el único lugar de completa paz sobre
el planeta. Se le describe como un lugar de
"serena determinación, y equilibrada, tranquila
voluntad". Se le llama "el Lugar de la Clara
Luz Eléctrica", y se compone de iniciados
por encima del sexto grado quienes, por lo
tanto, se encuentran libres de espejismo,
y cuya visión es una de extremada simpleza.
Cada
vez que la fuerza de Shamballa incide sobre
la conciencia humana, tiene lugar una expansión,
y la humanidad avanza hacia una mayor síntesis
y comprensión del sentido de universalidad,
ya que la universalidad será la energía condicionante
de la edad venidera. Este sentido de universalidad
derriba las barreras creadas por la mente
separatista inferior, salva las entre los
individuos, grupos razas y naciones, y provee
las debidas condiciones dentro de la conciencia
humana que abrirán paso a un entendimiento
más pleno de la relación, en el sentido más
profundo del término.
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